El Colegio de Administradores de Huánuco ha presentado un reclamo formal ante la Municipalidad Provincial por la instalación desmedida de rompemuelles en distintas calles de la ciudad. Según denunciaron, las autoridades locales no han dado respuesta y persiste la negativa del alcalde Antonio Jara a entablar un diálogo con los gremios.
La queja se centra en la ejecución de decenas de rompemuelles —de diversos tamaños y sin estándares técnicos— que, según los denunciantes, estarían dificultando el libre tránsito y generando congestión vehicular. “No hay uniformidad, no hay señalización, y muchos han sido construidos sin estudios previos”, afirmó un vocero del gremio.
La preocupación va más allá de lo técnico. Según indicaron los administradores, la Municipalidad estaría invirtiendo millones de soles en la construcción de cerca de tres docenas de rompemuelles sin una planificación integral ni alternativas como semáforos o señalización horizontal. “Este gasto no está siendo justificado ni socializado con la población”, remarcaron.
Desde distintos sectores ciudadanos también se ha expresado malestar por el impacto negativo en la circulación de vehículos. “Hay rompemuelles que parecen obstáculos más que medidas de seguridad. Algunos están tan altos que dañan los vehículos”, comentaron vecinos del sector de Paucarbamba.
Según los gremios profesionales, la gestión de Jara estaría tratando las obras públicas “como un juego”, comparando su accionar con la forma en que se haría una maqueta sin considerar que se trata de inversión pública. “Parece que estuviera construyendo carreteras en su hacienda y no en una ciudad del siglo XXI”, señalaron.
Además, advirtieron que la falta de criterios técnicos en estas obras evidencia una deficiente gestión municipal. “El diseño de rompemuelles debe cumplir con parámetros del Ministerio de Transportes y Comunicaciones, y debe basarse en estudios de impacto. Aquí nada de eso ha ocurrido”, precisaron.
Los gremios solicitaron públicamente que el alcalde Antonio Jara reciba a los representantes técnicos para explicar el sustento de estas obras. “No estamos en contra de medidas para ordenar el tránsito, pero esto no es orden, es improvisación. Queremos saber cuánto se está gastando y por qué se priorizan estos trabajos”, insistieron.
Mientras tanto, el Diario Ahora constató en diferentes puntos de la ciudad la existencia de rompemuelles construidos sin señalización y con medidas desproporcionadas, en algunos casos incluso sin pintar. “Esto no es una ciudad moderna”, comentó un transportista afectado.




