Adolescentes Ansiedad Climatica Minnesota
Adolescentes Ansiedad Climatica Minnesota

En Minnesota, un grupo ecologista ayuda a adolescentes a superar la ansiedad climática.

La conservación ambiental se ha convertido en una prioridad para las nuevas generaciones, quienes buscan activamente maneras de mitigar los efectos del cambio climático. En Minnesota, un grupo de adolescentes ha canalizado su preocupación en acción concreta, participando en proyectos de restauración y conservación. Esta iniciativa juvenil refleja una tendencia creciente a nivel global, donde los jóvenes demandan soluciones tangibles a los problemas ambientales. La emergencia climática, con fenómenos extremos cada vez más frecuentes, impulsa a estos jóvenes a tomar las riendas del futuro.

Según la investigación publicada por The New York Times, un sábado por la mañana en Minnesota, un grupo diverso de adolescentes – entusiastas de la robótica, aspirantes a científicos marinos, artistas, atletas y Scouts – se reunió en un terreno boscoso para participar en una jornada de trabajo de conservación, motivados por su preocupación por el cambio climático.

Este grupo, organizado bajo el nombre de “Green Crew”, una organización ambiental fundada por un adolescente en el área metropolitana de Minneapolis–Saint Paul, tiene como objetivo transformar la ansiedad generada por la crisis climática en acciones prácticas. En esta ocasión, su labor consistió en remover plantas invasoras, rehabilitar senderos y llevar a cabo diversas tareas de restauración en una parcela de tierra perteneciente a una organización conservacionista en Bloomington, al sur de Minneapolis. El suelo de Minnesota, históricamente rico en recursos naturales, se enfrenta a desafíos crecientes debido a la expansión urbana y las prácticas agrícolas intensivas.

Desde su inicio hace tres años, Green Crew ha crecido hasta convertirse en una red de aproximadamente 50 estudiantes provenientes de varias escuelas secundarias, movilizando a cientos de voluntarios. Se estima que este año, más de 2,000 personas participarán en proyectos diseñados, planificados y ejecutados por los propios adolescentes, con el apoyo ocasional de adultos. La organización opera bajo la égida de la Izaak Walton League of America, una de las organizaciones de conservación más antiguas de Estados Unidos, que proporciona asesoramiento y apoyo logístico.

Las ambiciones de Green Crew se extienden más allá de su base de operaciones. La organización está en proceso de establecer tres filiales adicionales en el estado y ha recibido alrededor de dos docenas de consultas de personas en todo el país interesadas en replicar su modelo. Griffith Pugh, un estudiante de primer año en Haverford College en Pennsylvania y miembro fundador de Green Crew, continúa asesorando a los estudiantes del programa y aspira a ver la iniciativa extendida por todo el país. La estructura descentralizada y el enfoque en la acción local son factores clave en el éxito y la replicabilidad del modelo.

La idea surgió en 2021 a partir de una conversación entre Joseph Barisonzi y su hija Hannah, quien entonces tenía 13 años. Hannah expresaba una profunda preocupación por los efectos del cambio climático y se sentía frustrada por la falta de oportunidades para que los jóvenes contribuyeran a la protección del medio ambiente. Durante un viaje en coche a un campamento de verano, padre e hija comenzaron a idear una nueva forma para que los estudiantes participaran en trabajos de conservación prácticos. Para cuando llegaron a su destino, ya tenían un plan en marcha.

Hannah, ahora de 17 años, se siente especialmente orgullosa de un proyecto en colaboración con un investigador de la Universidad de Minnesota para identificar variedades de olmos resistentes a la enfermedad holandesa del olmo, una enfermedad que puede devastar especies nativas. Ella organizó a 300 voluntarios para plantar 83 árboles en dos días. “Siento que no estoy simplemente sentada sin hacer nada”, dijo Hannah, añadiendo que la participación en estos proyectos le da esperanza. La implicación de la Universidad de Minnesota subraya la importancia de la colaboración entre instituciones académicas y organizaciones juveniles en la búsqueda de soluciones ambientales.