Chiclayo, la emblemática “Ciudad de la Amistad”, se encuentra en una encrucijada de **desarrollo**. Si bien muestra un dinamismo económico notable, impulsado en parte por su reciente conexión mediática con el Papa León, enfrenta retos estructurales que frenan su verdadero potencial. Esta ciudad costera, capital del departamento de Lambayeque, se debate entre el crecimiento y la persistencia de problemáticas como la informalidad y el desempleo, exigiendo una atención integral y sostenida.
Según la investigación publicada por El Comercio, Chiclayo, una ciudad que ha sabido adoptar al Papa León XIV, revela un panorama complejo donde oportunidades y desafíos coexisten en el día a día de sus habitantes.
Con una población que asciende a 882.306 habitantes en 2024, según datos del Instituto Nacional de Estadísticas e Informática (INEI), Chiclayo se posiciona como la quinta ciudad más poblada del Perú, después de Lima, Callao, Arequipa y Trujillo. Este crecimiento demográfico, sin embargo, no se ha traducido completamente en bienestar para todos sus ciudadanos. A pesar de un Producto Bruto Interno (PBI) de Lambayeque que creció un 4,7% al cierre del 2024, superando el promedio nacional, la región aún lucha contra altos índices de desempleo e informalidad laboral.
Las cifras del MEF reflejan una inversión pública de S/ 129.3 millones hasta febrero de 2025, con un incremento real del 23,5% en comparación al año anterior. Este impulso inversor, liderado por el Gobierno Nacional, se ha concentrado principalmente en infraestructura agrícola (S/54.2 millones) e instalaciones médicas (S/ 8.7 millones), sectores clave para el desarrollo sostenible de la región.
El sector agroexportador también juega un papel crucial en la economía lambayecana. A febrero de 2025, las exportaciones alcanzaron los US$47.1 millones, impulsadas principalmente por los envíos de mangos (US $17.8 millones) y limones (US $1.9 millones), que lideran las exportaciones en la región, demostrando el potencial agrícola de la zona y su contribución al PBI regional.
No obstante, la ejecución presupuestal sigue siendo un desafío. Desde el 2021, Chiclayo no ha logrado superar el 57% de la ejecución de los recursos asignados, lo que limita el impacto de las inversiones en el desarrollo local. La tasa de desempleo, que alcanzó el 7,4% en 2024, la tercera más alta a nivel nacional, con 52.907 lambayecanos sin empleo, agrava aún más la situación. La informalidad laboral, estimada en un 65% en 2023, y la pobreza, que concentró el 14% a nivel nacional, son problemas estructurales que requieren soluciones integrales y a largo plazo.
En un esfuerzo por revitalizar la economía local, se ha lanzado “La Ruta del Papa León”, un proyecto turístico-religioso que busca aprovechar el interés mediático generado por la elección de Robert Prevost como nuevo Papa. Esta iniciativa, desarrollada en conjunto con el Mincetur, identifica 11 puntos de interés turístico en la región, con el objetivo de atraer un 30% más de turistas nacionales y hasta un 60% más de internacionales. Se espera que, al cierre del 2025, se alcancen los 13.000 visitantes extranjeros y 210.000 nacionales, impulsando así el sector turístico y generando nuevas oportunidades de empleo.



