Biden Cancer De Prostata Psa
Biden Cancer De Prostata Psa

El diagnóstico de cáncer de Biden es común para los especialistas en próstata

La noticia sobre el diagnóstico reciente de cáncer de próstata avanzado en el expresidente Joseph R. Biden Jr. ha generado interrogantes sobre el protocolo de detección temprana de esta enfermedad, especialmente en hombres de edad avanzada. La detección temprana se convierte en un punto crucial en el debate sobre la salud masculina y los programas de cribado.

Según la investigación publicada por The New York Times, la controversia radica en cómo un excomandante en jefe, con acceso a servicios médicos de alta calidad, pudo desconocer la existencia de un cáncer agresivo que ya se había extendido a sus huesos.

El análisis de expertos en oncología urológica revela que, si bien la prueba del antígeno prostático específico (PSA) es un método común para detectar anomalías en la próstata, las directrices médicas suelen desaconsejar su uso en hombres mayores de 70 años, franja etaria en la que se encuentra el exmandatario. No obstante, muchos hombres, en diálogo con sus médicos, continúan realizándose el examen en sus setenta, práctica que, según el Dr. Scott Eggener de la Universidad de Chicago, no es irrazonable si el paciente está sano y tiene una esperanza de vida de al menos 10 años.

La realidad, según los especialistas, es que incluso con exámenes regulares, es posible que el cáncer no se detecte hasta etapas avanzadas. El Dr. Ian Thompson, especialista en cáncer de próstata del Centro de Ciencias de la Salud de la Universidad de Texas en San Antonio, describe casos de “PSAs cohete”, donde los niveles del antígeno aumentan repentinamente después de años de resultados normales. Esta imprevisibilidad del PSA subraya la complejidad del diagnóstico.

El Dr. Otis Brawley, especialista en cáncer de próstata de la Universidad Johns Hopkins, confirma haber atendido a pacientes con cánceres similares al del expresidente, a pesar de someterse a pruebas de detección regulares. La explicación reside en la naturaleza agresiva de ciertos tipos de cáncer de próstata, que pueden desarrollarse rápidamente entre los exámenes o, incluso, no elevar los niveles de PSA, como ocurre cuando las células cancerosas dejan de producir la proteína detectada por la prueba.

Las directrices de organizaciones médicas en Estados Unidos, Canadá y Europa muestran cautela respecto al cribado generalizado, debido a que muchos hombres mayores presentan algún tipo de cáncer prostático que, en la mayoría de los casos, es de crecimiento lento y no representa una amenaza para la salud. El Dr. Barnett Kramer, exdirector de la división de prevención del cáncer del Instituto Nacional del Cáncer, señala que la recomendación general es que los hombres de 55 a 69 años consideren la prueba después de discutir los riesgos y beneficios con su médico, mientras que se aconseja suspender el cribado alrededor de los 70 años.

El Dr. Peter Albertsen, especialista en cáncer de próstata de la Universidad de Connecticut, destaca un estudio que asignó aleatoriamente a hombres con cáncer detectado mediante cribado a tres grupos: cirugía, radioterapia o monitorización regular. Los resultados mostraron que no hubo diferencias significativas en los resultados de salud entre los grupos, lo que sugiere que, en muchos casos, el tratamiento puede no ser necesario. Esta observación plantea interrogantes sobre los beneficios reales del cribado en hombres mayores, especialmente considerando los posibles efectos secundarios del tratamiento, como la impotencia, la incontinencia y daños a la vejiga.