La persistencia de las precipitaciones intensas ha llevado al Ejecutivo a extender el estado de emergencia en diversos distritos de Áncash, Huánuco, Madre de Dios y Puno. Esta decisión busca mitigar los efectos devastadores que las lluvias han provocado en la infraestructura y la calidad de vida de los habitantes de estas regiones, donde la agricultura y la ganadería son pilares fundamentales de la economía local. Se estima que miles de familias se han visto afectadas por la pérdida de cosechas y la destrucción de viviendas, agravando la situación de vulnerabilidad preexistente en estas áreas.
Según la investigación publicada por El Comercio, esta prórroga, formalizada mediante el Decreto Supremo Nº 065-2025-PCM publicado hoy en el diario El Peruano, entrará en vigor el 21 de mayo y se extenderá por un lapso de 30 días calendario.
El principal propósito de esta medida es asegurar la continuidad de las acciones de respuesta y rehabilitación. Se busca facilitar la implementación de medidas excepcionales y urgentes, diseñadas para abordar la emergencia y comenzar con la recuperación de las zonas más afectadas por las inundaciones y deslizamientos. La coordinación interinstitucional se presenta como un elemento clave en este proceso, con la participación activa de los gobiernos regionales y locales, el Instituto Nacional de Defensa Civil (Indeci), y diversos ministerios y entidades estatales.
Las intervenciones que se llevarán a cabo estarán directamente relacionadas con los daños ocasionados por las lluvias, pudiendo adaptarse a las necesidades que surjan en el terreno. Esta flexibilidad, sin embargo, deberá estar respaldada por estudios técnicos actualizados que justifiquen cualquier modificación en la estrategia inicial. Es importante destacar que la ejecución de estas acciones se financiará con recursos propios de las entidades involucradas, sin requerir fondos adicionales provenientes del Tesoro Público.
La firma del decreto supremo recae en la presidenta Dina Boluarte, el presidente del Consejo de Ministros, Eduardo Arana, y los ministros de Defensa, Interior, Vivienda, y Desarrollo Agrario y Riego, lo que subraya la importancia que el gobierno central otorga a esta problemática. Se busca garantizar que la población damnificada reciba asistencia oportuna en áreas críticas como la vivienda, la conectividad vial, el acceso a servicios de salud y el suministro de agua potable.
Esta nueva prórroga del estado de emergencia pone de manifiesto la persistencia de los eventos climáticos extremos y su impacto en el país. Las lluvias torrenciales han causado estragos en la infraestructura, interrumpido servicios básicos y generado riesgos para la salud pública, especialmente en las zonas rurales y de difícil acceso, donde la capacidad de respuesta suele ser más limitada. La medida busca, en definitiva, proporcionar una respuesta estatal sostenida y coordinada frente a esta crisis.



