Coinbase Investigacion Sec
Coinbase Investigacion Sec

La SEC examina si Coinbase infló las cifras de sus usuarios.

La regulación de las criptomonedas en Estados Unidos continúa siendo un campo minado para las empresas del sector. Tras la asunción del presidente Trump, Coinbase, la principal plataforma de intercambio de criptomonedas en el país, recibió un respiro al ser desestimada una demanda de la Comisión de Bolsa y Valores (SEC) que la acusaba de comercializar ilegalmente divisas digitales al público. Sin embargo, este aparente triunfo podría ser solo una tregua en sus batallas legales.

Según la investigación publicada por The New York Times, la SEC mantiene abierta otra investigación sobre Coinbase, iniciada durante la administración Biden y continuada bajo la presidencia de Trump. Esta pesquisa se centra en presuntas declaraciones inexactas sobre el número de usuarios de la plataforma, un dato que la compañía incluyó en documentos presentados ante la SEC y en materiales de marketing.

La investigación se enfoca en la afirmación de Coinbase de tener más de 100 millones de «usuarios verificados». Esta cifra, destacada en el documento de oferta pública inicial (OPI) de 2021, fue posteriormente retirada de sus comunicaciones dos años después. Fuentes anónimas cercanas a la investigación confirmaron que la SEC ha estado en contacto con exempleados de Coinbase, buscando esclarecer la veracidad de la información relacionada con el número de «usuarios verificados».

En respuesta a la investigación, Coinbase ha contratado al bufete de abogados Davis Polk & Wardwell para coordinar su defensa. Paul Grewal, director legal de Coinbase, declaró que la investigación es un «remanente de la administración anterior» sobre una métrica que la compañía dejó de utilizar hace dos años y medio. A pesar de considerar que la investigación no debería continuar, Grewal reafirmó el compromiso de Coinbase de colaborar con la SEC para resolver el asunto.

Este escrutinio por parte de la SEC demuestra que, a pesar del cambio de administración y la aparente postura favorable hacia las criptomonedas, el organismo regulador sigue vigilante. Aunque la SEC disolvió en gran medida su unidad especializada en criptoactivos, su misión de garantizar la transparencia y la precisión en la información proporcionada por las empresas públicas se mantiene firme.

Además de la investigación de la SEC, Coinbase se enfrenta a otros desafíos. Recientemente, la compañía reveló haber sido víctima de una filtración de datos que comprometió información privada de sus clientes, lo que podría generar costos de hasta 400 millones de dólares. A pesar de estos contratiempos, la inclusión de Coinbase en el índice S&P 500 subraya su creciente relevancia en el mercado financiero estadounidense, lo que probablemente impulsará una mayor inversión en sus acciones por parte de fondos mutuos.

La trayectoria de Coinbase ha estado marcada por su postura crítica hacia la SEC, especialmente durante la gestión de Gary Gensler. La empresa argumentó que la SEC se equivocaba al clasificar las criptomonedas como valores y que su enfoque regulatorio perjudicaba la innovación. Tras el regreso de Trump a la presidencia, la relación de Coinbase con Washington ha experimentado un cambio notable, con Armstrong incluso participando en una cumbre de la industria cripto en la Casa Blanca.