La reciente designación de Edgard Iván Rimaycuna Inga como secretario personal del Papa León XIV ha generado una ola de entusiasmo, especialmente en la región de Lambayeque. Este nombramiento no solo realza el perfil internacional de la Iglesia peruana, sino que también destaca la importancia de la formación religiosa y el servicio vocacional en el contexto global. Este evento se produce en un momento significativo para el catolicismo, con la reciente asunción del Papa León XIV, cuyo primer discurso incluyó una mención especial a su experiencia como obispo de Chiclayo, subrayando así sus raíces latinoamericanas y su conexión con la feligresía peruana. La elección de Rimaycuna como secretario personal simboliza un compromiso con la renovación y la inclusión de jóvenes talentos dentro de la estructura eclesiástica.
Según la investigación publicada por El Comercio, este hecho resalta el talento y la vocación de un sacerdote chiclayano que ahora ocupa un lugar privilegiado en la historia de la Iglesia universal.
Los primeros pasos de Rimaycuna en el ámbito religioso estuvieron marcados por su paso por el Colegio Nacional San José de Chiclayo, donde se graduó en 2005. Posteriormente, en 2006, ingresó al Seminario Mayor Santo Toribio de Mogrovejo en la misma ciudad, un centro de formación clave en su desarrollo espiritual e intelectual. En este seminario, tuvo la fortuna de conocer al entonces sacerdote Robert Prevost, quien se convirtió en su mentor y guía, influyendo significativamente en su camino vocacional.
Su compromiso con la comunidad se evidenció a través de su labor como vicario parroquial en la iglesia Santa María Catedral de Chiclayo. Esta experiencia pastoral fortaleció sus lazos con los feligreses y le proporcionó un entendimiento profundo de las necesidades y aspiraciones de la comunidad católica local. Fue durante este tiempo que su mentor, el obispo Prevost, lo alentó a buscar una formación más especializada en Roma.
En 2017, Rimaycuna dio un paso decisivo al trasladarse a Roma para continuar sus estudios en el Pontificio Instituto Bíblico, una institución de renombre mundial en el ámbito de los estudios religiosos. Su traslado fue motivado tanto por su fe como por el consejo y apoyo del obispo Prevost, quien vislumbró en él un potencial para asumir roles de mayor responsabilidad dentro de la Iglesia. Este período de formación académica fue fundamental para su preparación y desarrollo profesional.
Un encuentro significativo tuvo lugar en abril de 2023, cuando Rimaycuna se reencontró con monseñor Prevost tras una audiencia papal. En una publicación en redes sociales, el joven sacerdote expresó su gratitud hacia su mentor, reconociendo su influencia y apoyo constante. Este gesto público refleja la importancia de las relaciones personales y el mentorazgo en el desarrollo de la vocación sacerdotal.
En octubre del mismo año, Rimaycuna tomó la decisión de regresar a Roma para trabajar junto al entonces futuro sucesor de Pedro. Su experiencia en la comunidad italiana de Manesseno, en la región de Liguria, durante el año 2024, le brindó una perspectiva más amplia sobre la diversidad cultural y las realidades pastorales de la Iglesia a nivel global. Tras la asunción de León XIV, Rimaycuna fue llamado para asumir el cargo de secretario personal, un testimonio de la confianza depositada en su capacidad y compromiso.
La profesora Marilú Díaz, quien fue su maestra en el colegio San José, recuerda a Rimaycuna como un alumno excepcional, con un promedio sobresaliente y una dedicación ejemplar. Su carácter respetuoso, empático y su fuerte vocación religiosa dejaron una huella imborrable en quienes lo conocieron. Jesús León Ángeles, antigua comunicadora de la Diócesis de Chiclayo, destaca su sencillez, diplomacia y bondad, cualidades que considera esenciales para su nuevo rol como secretario personal del Papa. Según la web de la Santa Sede, el secretario personal asiste al Papa en sus funciones religiosas y en la gestión de su agenda, asegurando el cumplimiento de sus compromisos.



