Profesores Usan Chatgpt
Profesores Usan Chatgpt

Profesores universitarios usan ChatGPT y algunos estudiantes se disgustan.

La integración de la inteligencia artificial (IA) en la educación superior, inicialmente vista con recelo ante el temor al plagio, ha dado un giro inesperado. Ahora, son los estudiantes quienes cuestionan el uso excesivo de estas herramientas por parte de sus profesores, argumentando que la calidad de la enseñanza se ve comprometida y desvalorizada ante el costo de la matrícula. Este debate surge en un contexto donde la automatización y las nuevas tecnologías están redefiniendo los roles tradicionales en diversos sectores, incluido el educativo.

Según la investigación publicada por The New York Times, este creciente descontento estudiantil pone de manifiesto una tensión entre la promesa de eficiencia que ofrece la IA y la necesidad de mantener la calidad y la personalización en la formación académica.

El caso de Ella Stapleton, estudiante de último año en Northeastern University, ejemplifica esta problemática. Durante la revisión de apuntes de su clase de comportamiento organizacional, Stapleton detectó una instrucción dirigida a ChatGPT en los materiales proporcionados por su profesor. La directiva pedía expandir y detallar los modelos de liderazgo, lo cual levantó sospechas sobre el uso de IA en la preparación de la clase. Adicionalmente, la estudiante encontró textos distorsionados y errores ortográficos, lo que reforzó su creencia de que su profesor estaba utilizando herramientas de IA de manera inapropiada. Esta situación, sumada al elevado costo de la matrícula en la universidad, la llevó a presentar una queja formal y solicitar un reembolso.

Otro incidente, relatado en el mismo informe, involucra a Marie, una estudiante de Southern New Hampshire University. Tras recibir una calificación sobresaliente en un ensayo de antropología, Marie descubrió que su profesor había utilizado ChatGPT para generar retroalimentación, incluyendo la rúbrica de evaluación y comentarios positivos. Este hecho la llevó a cuestionar si su profesor siquiera había leído su trabajo, generando una sensación de injusticia y desmotivación. Ante situaciones similares, Marie optó por transferirse a otra institución.

Mientras algunos profesores argumentan que el uso de chatbots de IA les permite ahorrar tiempo, gestionar cargas de trabajo elevadas y funcionar como asistentes de enseñanza automatizados, otros expertos advierten sobre la importancia de mantener el componente humano en la educación. Paul Shovlin, profesor de inglés en Ohio University, subraya que el valor que los instructores aportan reside en la retroalimentación personalizada y en las conexiones humanas que se establecen con los estudiantes. Shovlin apoya la integración de la IA, pero enfatiza la necesidad de enseñar a los alumnos a usarla responsablemente y desarrollar una ética en torno a su uso.

La adopción de la IA en la educación superior está en aumento. Una encuesta nacional reveló que el porcentaje de instructores que se consideran usuarios frecuentes de herramientas de IA generativa casi se duplicó en un año. A pesar de esto, las universidades se enfrentan al desafío de establecer normas claras y transparentes para su uso. La falta de consenso entre los profesores sobre qué constituye un uso aceptable de la IA, sumada a la preocupación por la precisión de los resultados generados por estas herramientas, genera incertidumbre tanto para los estudiantes como para el personal docente. La transparencia y la ética en el uso de la IA son fundamentales para garantizar que esta tecnología mejore, en lugar de menoscabar, la calidad de la educación.