La infraestructura ferroviaria en Estados Unidos enfrenta un momento crítico, con proyectos de modernización que superan los presupuestos iniciales y retrasos significativos. En este contexto, la Administración Federal de Ferrocarriles (FRA), la entidad responsable de la supervisión del sector, está explorando nuevas vías para optimizar la construcción de infraestructuras clave, como el túnel Frederick Douglass, una arteria vital para el Corredor Noreste de Amtrak.
Según la investigación publicada por The New York Times, la Administración Federal de Ferrocarriles ha recurrido a The Boring Company, la empresa de excavación de túneles fundada por Elon Musk, para evaluar si puede contribuir a la optimización de un proyecto multimillonario de Amtrak.
Las conversaciones entre la FRA y The Boring Company se centran en el programa del túnel Frederick Douglass, un nuevo paso subterráneo en una concurrida sección de Amtrak que conecta Baltimore con Washington y Virginia. Inicialmente presupuestado en $6 mil millones, se estima que el proyecto ahora podría ascender a $8.5 mil millones. La FRA busca alternativas para controlar los costos y acelerar el progreso de la obra, cuyo plazo de finalización está previsto para 2035.
Representantes del Departamento de Transporte (DOT), que supervisa la FRA, se reunieron con empleados de The Boring Company el mes pasado. Durante el encuentro, la empresa de Musk sugirió que podría identificar métodos para construir el túnel de manera más económica y eficiente. El Corredor Noreste, donde se ubica este túnel, transporta a más de 800.000 pasajeros diariamente, lo que subraya la importancia de modernizar esta vía.
El portavoz del DOT, Nathaniel Sizemore, confirmó que The Boring Company es una de varias empresas consultadas para un nuevo contrato de ingeniería. Si bien no reveló los nombres de las otras compañías, Sizemore aseguró que «no se ha tomado ninguna decisión sobre las ofertas» y que Amtrak, en coordinación con el DOT, seguirá los procedimientos estándar para la licitación de contratos y subcontratos. Es fundamental recordar que este tramo ferroviario se construyó en el siglo XIX, lo que explica la necesidad urgente de su modernización.
No obstante, estas conversaciones han generado inquietud debido a los posibles conflictos de intereses de Elon Musk, quien dirige al menos seis empresas, incluyendo Tesla y SpaceX, y que además ha tenido un papel como asesor cercano del expresidente Trump. Se recuerda que Musk también supervisó el llamado Departamento de Eficiencia Gubernamental (DOGE), que redujo empleos y recursos en agencias federales que regulan sus propias empresas.
La situación ha provocado controversia, especialmente porque Musk ha criticado abiertamente a Amtrak, proponiendo incluso su privatización. En marzo, el empresario sugirió que la empresa ferroviaria estatal debería ser privatizada. Previamente, republicanos como el senador Ted Cruz habían criticado la asignación de fondos federales al proyecto, argumentando que favorecía a los estados del noreste en detrimento del resto del país.




