Papa León XIV insta a los medios de comunicación a evitar el lenguaje divisivo

El inicio del pontificado de León XIV se ha caracterizado por un llamado a la comunicación responsable, instando a los medios a moderar el tono en el actual panorama mediático polarizado. En su primer encuentro con la prensa, el Sumo Pontífice hizo un alegato por un periodismo que priorice la escucha y el entendimiento mutuo, evocando los principios de su predecesor, Francisco, respecto a la importancia de una prensa libre para la toma de decisiones informadas. Este acercamiento se produce en un contexto global marcado por la desinformación y la polarización política, donde el papel de los medios es crucial para mantener el debate público sano y constructivo.

Según la investigación publicada por The New York Times, León XIV, en un discurso frente a más de mil periodistas, insistió en la necesidad de «desarmar la comunicación de todo prejuicio y resentimiento, fanatismo e incluso odio, liberándola de la agresión». Sus palabras resonaron con fuerza, especialmente al enfatizar que se necesita una comunicación «capaz de escuchar» más que «fuerte y ruidosa».

El Papa León XIV también destacó la importancia del acceso a la información veraz para que las personas puedan formar sus propias opiniones y tomar decisiones informadas. Recordó que la libertad de expresión y de prensa son «un regalo precioso» que debe ser protegido. Este enfoque se alinea con las enseñanzas de la Doctrina Social de la Iglesia, que valora la participación ciudadana informada en la vida pública.

Uno de los momentos más emotivos del encuentro fue cuando el Papa se refirió a los periodistas encarcelados por ejercer su labor. Los calificó como «testigos» y destacó el coraje de quienes informan sobre la guerra «incluso a costa de sus vidas». Subrayó que su sufrimiento «desafía la conciencia de las naciones y de la comunidad internacional», y demandó su liberación inmediata, recordando que, según Reporteros Sin Fronteras, al menos 550 periodistas se encontraban detenidos en todo el mundo a diciembre del año anterior.

Además, León XIV abordó los desafíos planteados por las redes sociales y la inteligencia artificial, temas que ya había mencionado con anterioridad. Estas nuevas tecnologías, aunque ofrecen oportunidades para la difusión de información, también plantean interrogantes sobre la ética y la responsabilidad en la comunicación.

En un gesto cercano y espontáneo, el Papa se acercó a los periodistas al finalizar su discurso, saludando a algunos y firmando autógrafos. Incluso accedió a firmar una pelota de béisbol, un detalle que refleja su origen estadounidense y su intento de conectar con la gente de una manera más informal. Sin embargo, declinó amablemente tomarse una «selfie», mostrando una cautela comprensible ante las exigencias de la cultura digital.

Paralelamente, el Papa mantuvo una conversación telefónica con el Presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, quien solicitó su ayuda para lograr el regreso de los niños ucranianos deportados a Rusia desde el inicio de la invasión. Zelenski también informó al Papa sobre la disposición de Ucrania a iniciar un alto el fuego inmediato de 30 días e invitó a León XIV a visitar su país, sumándose a los esfuerzos por buscar una solución pacífica al conflicto.