La elección de un nuevo Papa siempre genera una onda expansiva global, pero en Perú, particularmente en Chiclayo, el nombramiento de Robert Prevost como León XIV ha desatado una euforia especial. La conexión del nuevo Sumo Pontífice con esta ciudad norteña, donde ejerció como obispo durante nueve años, ha convertido este acontecimiento en una celebración sentida y personal.
Según la investigación publicada por El Comercio, la designación de Robert Prevost como el nuevo líder de la Iglesia Católica, tras el fallecimiento del Papa Francisco, ha generado reacciones inmediatas en Chiclayo, dada su estrecha relación con la comunidad.
La noticia de la elección de León XIV resonó fuertemente en Chiclayo, donde decenas de feligreses se congregaron frente a la catedral para expresar su alegría y celebrar. Los ciudadanos recordaron con cariño su paso por la ciudad, destacando su sencillez y cercanía. Era común, según relataron, verlo caminar por las calles, interactuando con la gente y mostrando un profundo compromiso con su comunidad.
“Es una gran alegría porque lo sentimos peruano, lo sentimos chiclayano”, comentó Luis Llanos, un feligrés local, reflejando el sentir de muchos. La esperanza de que León XIV regrese a Chiclayo, aunque sea como Papa, es un anhelo compartido por quienes lo acogieron durante su tiempo como obispo. Este sentimiento subraya la profunda conexión que el nuevo pontífice estableció con la ciudad y sus habitantes.
Durante su presentación oficial en el balcón de la Basílica de San Pedro, León XIV no olvidó a Perú. Envió un mensaje afectuoso a su “querida Diócesis de Chiclayo”, reconociendo el apoyo y la fe de la comunidad. Sus palabras fueron recibidas con júbilo y reafirmaron el lazo que lo une a la ciudad norteña. La mención especial a Chiclayo en su primer discurso como Papa es un gesto significativo que refuerza su compromiso con el país.
Robert Francis Prevost fue elegido tras un cónclave que culminó con la tradicional fumata blanca, anunciando al mundo la elección del 267º pontífice de la historia. Su predecesor, Francisco, falleció el pasado 21 de abril a los 88 años. Su elección, además, tiene lugar en un momento significativo: en pleno Año Santo o Jubileo, convocado por Francisco y programado para clausurarse el 6 de enero de 2026, lo que añade un componente histórico a su pontificado.




