La constante actividad sísmica en Perú exige una atención continua y una preparación adecuada por parte de la población. Ubicado en el denominado Cinturón de Fuego del Pacífico, el país experimenta frecuentes movimientos telúricos debido a la convergencia de placas tectónicas. Esta realidad subraya la importancia de estar informados y preparados para responder ante cualquier evento sísmico.
Según la investigación publicada por El Comercio, el Instituto Geofísico del Perú (IGP) y el Centro Sismológico Nacional (CENSIS) monitorean constantemente la actividad sísmica en el país, proporcionando información crucial para la seguridad pública. Los datos recopilados por la Red Sísmica Nacional, una red de sensores distribuidos a nivel nacional, permiten una evaluación precisa de la magnitud, profundidad y ubicación de los sismos.
En los últimos días, el IGP ha registrado varios temblores en diferentes regiones del Perú. El más reciente, reportado el 4 de mayo de 2025 a las 09:42:19 hora local, tuvo una magnitud de 3.6 y una profundidad de 15 km. Su epicentro se localizó a 33 km al sureste de Antabamba, en Apurímac, con una intensidad de II en la escala de Mercalli Modificada para esa localidad. Este tipo de sismos, aunque no causan daños significativos, sirven como recordatorio de la constante actividad sísmica en la región.
Anteriormente, el 3 de mayo de 2025, se registraron dos sismos adicionales. Uno, a las 03:21:30 hora local, alcanzó una magnitud de 4.1 y una profundidad de 12 km, con epicentro a 21 km al noroeste de Huancabamba, en Oxapampa, Pasco. La intensidad percibida fue de II-III en Huancabamba. Otro sismo, a las 00:10:38 hora local, tuvo una magnitud de 3.5 y una profundidad de 13 km, ubicado a 21 km al norte de Satipo, en Junín, con una intensidad de II-III en Satipo. Estos eventos subrayan la distribución geográfica de la actividad sísmica en el país.
Ante esta realidad, las autoridades, como el Instituto Nacional de Defensa Civil (INDECI), enfatizan la importancia de la prevención. Se han realizado simulacros a nivel nacional para fomentar una cultura de preparación ante sismos y otros desastres naturales. Estos ejercicios buscan educar a la población sobre cómo actuar durante un sismo, incluyendo la identificación de zonas seguras y la evacuación ordenada.
El INDECI también recomienda a las familias contar con un plan de emergencia familiar y una mochila de emergencia que contenga elementos esenciales como alimentos no perecibles, agua, ropa de abrigo, artículos de higiene personal, un botiquín de primeros auxilios, una radio a pilas y documentos importantes. La preparación individual y familiar son cruciales para minimizar el impacto de un sismo.
Es importante recordar que Perú, al estar situado en el Cinturón de Fuego del Pacífico, está expuesto a una alta probabilidad de sismos de gran magnitud. La acumulación de energía sísmica en la zona sur del país, según informes del IGP, justifica la necesidad de mantenernos informados y preparados. La colaboración entre las instituciones y la participación activa de la ciudadanía son fundamentales para reducir los riesgos y proteger vidas.




