La economía peruana se encuentra en un momento crucial, con proyecciones de crecimiento que generan debate entre el gobierno y el Consejo Fiscal (CF). Este último ha emitido una advertencia sobre el optimismo excesivo en las proyecciones macroeconómicas oficiales, instando a la cautela en el manejo del presupuesto público. La divergencia de opiniones se centra en la sostenibilidad de las metas fiscales a mediano plazo, en un contexto marcado por la volatilidad económica global y desafíos internos como la inversión pública y la presión por mayores gastos.
Según la investigación publicada por El Comercio, el Consejo Fiscal ha mostrado preocupación por las proyecciones económicas del ‘Informe de Actualización de Proyecciones Macroeconómicas (IAPM)’, donde se anticipa un crecimiento del 3,5% para este año, calificando dicha cifra como “optimista”.
El CF enfatiza que basar el presupuesto en expectativas demasiado elevadas podría conducir a déficits fiscales inesperados, dificultando el cumplimiento de las metas establecidas. El organismo ha recordado que el Marco Macroeconómico Multianual 2025-2028 (MMMM), que sirvió de base para el presupuesto de este año, debe ser respetado. El MEF, por su parte, proyecta un déficit fiscal de 2,2% para este año, una meta que el CF considera alcanzable siempre y cuando se controle rigurosamente el gasto público.
La cautela del CF se centra en evitar autorizaciones adicionales que excedan lo presupuestado, a menos que se compensen con reducciones en otras áreas. Se señalan como riesgos potenciales el aumento de las remuneraciones en el sector público, la inversión pública y la materialización de gastos no previstos, factores que podrían comprometer el cumplimiento de la meta fiscal en 2025. Adicionalmente, el Perú enfrenta desafíos como la desaceleración de la economía china, uno de sus principales socios comerciales, y el aumento de la inflación global, lo que agrega incertidumbre a las proyecciones económicas.
Para el 2026, el CF considera “poco creíble” la regla fiscal fijada en 1,8%. El organismo advierte que el gobierno actual estaría trasladando la responsabilidad del ajuste fiscal al próximo gobierno, debido al incremento del gasto no financiero, proyectado en S/11.000 millones para este año y S/7,4 mil millones para el siguiente. El CF interpreta esta situación como una “inconsistencia temporal” que socava la credibilidad de las metas fiscales a mediano plazo.
El gobierno fundamenta sus expectativas de mayor recaudación en la regularización minera y medidas extraordinarias como el fraccionamiento tributario especial, proyectando un aumento de los ingresos en 0,7 puntos porcentuales del PBI. No obstante, el CF considera que esta recaudación responderá a efectos transitorios y no debería ser utilizada para financiar gastos de naturaleza permanente. Además, se cuestiona el impacto real de medidas tributarias como el IGV e ISC en servicios digitales, argumentando que se ven contrarrestadas por la proliferación de beneficios tributarios impulsados tanto por el gobierno como por el Congreso, erosionando las arcas fiscales.




