La actividad sísmica es una constante preocupación en Perú, dada su ubicación en el Cinturón de Fuego del Pacífico. Esta zona, caracterizada por la convergencia de placas tectónicas, genera una alta probabilidad de movimientos telúricos. El Instituto Geofísico del Perú (IGP) monitorea continuamente estos eventos, proporcionando información crucial para la gestión de riesgos y la preparación ciudadana. Ante la eventualidad de un sismo de gran magnitud, la preparación y la información son herramientas vitales para minimizar los daños y proteger a la población.
Según la investigación publicada por El Comercio, el IGP y otras entidades han emitido alertas sobre la acumulación de energía sísmica, especialmente en la zona sur del país, instando a la población a tomar medidas preventivas.
El reporte sísmico más reciente del IGP, con código IGP/CENSIS/RS 2025-0308, detalla un temblor ocurrido el 4 de mayo de 2025 a las 09:42:19 hora local. Este sismo, con una magnitud de 3.6, tuvo una profundidad de 15 km y su epicentro se localizó a 33 km al SE de Antabamba, en Apurímac. La intensidad percibida en Antabamba fue de grado II. Anteriormente, el 3 de mayo de 2025 se registraron otros dos sismos: uno de magnitud 4.1 a las 03:21:30 cerca de Huancabamba, Pasco, y otro de magnitud 3.5 a las 00:10:38 próximo a Satipo, Junín.
El Centro Sismológico Nacional (CENSIS), adscrito al IGP, es el encargado de procesar y difundir estos datos, obtenidos a través de la Red Sísmica Nacional. Esta red, regulada por el DS-0017-2018MINAM, está compuesta por una serie de sensores de velocidad, aceleración y desplazamiento distribuidos estratégicamente a lo largo del territorio peruano.
Ante la persistente amenaza sísmica, el Instituto Nacional de Defensa Civil (INDECI) promueve activamente la prevención y la preparación. A lo largo del 2024, se llevaron a cabo dos simulacros a nivel nacional, con el objetivo de fomentar una cultura de prevención y dar a conocer información esencial sobre cómo actuar durante un sismo.
El INDECI recomienda enfáticamente que cada hogar cuente con un plan de contingencia y una mochila de emergencia. Esta mochila debe contener elementos básicos como artículos de higiene, alimentos no perecibles, ropa y abrigo, medicinas, documentos de identificación, y dispositivos de comunicación como radios a pilas y linternas. La preparación familiar es crucial para responder de manera efectiva ante un evento sísmico.
Además, el INDECI proporciona guías detalladas sobre qué hacer durante un sismo, incluyendo recomendaciones para identificar zonas seguras, protegerse de objetos que puedan caer y mantener la calma. También se insta a las familias a elaborar un plan de emergencia familiar, que incluya rutas de evacuación y puntos de encuentro seguros.




