Trump sobre aranceles sugiere que los niños podrían tener drásticamente menos muñecas

La política arancelaria de la administración Trump vuelve a generar controversia, esta vez apuntando directamente a la temporada navideña. En un contexto de crecientes tensiones comerciales con China, el presidente sugirió que los niños estadounidenses podrían tener que conformarse con menos juguetes este año, admitiendo la posibilidad de disrupciones en las cadenas de suministro.

Según la investigación publicada por The New York Times, durante una reunión de gabinete, Trump abordó el posible impacto de la guerra comercial en la disponibilidad de productos, particularmente juguetes, en los estantes de las tiendas.

La justificación presidencial se centró en la idea de que una reducción en la cantidad de juguetes, pasando de “30 muñecas a dos”, no sería un gran sacrificio en aras de una política comercial más amplia. Además, minimizó el posible aumento en el precio de estos juguetes, sugiriendo que sería marginal.

Estas declaraciones contrastan fuertemente con la imagen de opulencia asociada al presidente, un multimillonario conocido por sus propiedades de lujo y su estilo de vida extravagante. La sugerencia de austeridad para los niños estadounidenses, proveniente de un entorno de abundancia, ha generado críticas y escepticismo.

La industria juguetera estadounidense ha reaccionado con preocupación ante las políticas arancelarias. Greg Ahearn, director ejecutivo de la Toy Association, que representa a 850 fabricantes de juguetes en EE. UU., ha advertido sobre una “cadena de suministro congelada” que podría poner en riesgo el suministro de juguetes para Navidad. Esta situación, según Ahearn, se debe a la incertidumbre generada por los aranceles y la consecuente paralización de los pedidos.

El proceso de fabricación, empaquetado y envío de juguetes a Estados Unidos requiere varios meses. Por lo tanto, cualquier interrupción en la cadena de suministro ahora podría tener un impacto significativo en la disponibilidad de juguetes para la temporada navideña, generando incertidumbre y preocupación entre los minoristas y los consumidores.

En un momento en que las familias ya enfrentan diversas presiones económicas, la posibilidad de una escasez de juguetes en Navidad añade una capa adicional de preocupación. La promesa de “dos muñecas en lugar de 30” se ha convertido en un símbolo de los posibles efectos negativos de la guerra comercial en la vida cotidiana de los estadounidenses.