La presidenta Dina Boluarte encabezó este domingo una misa en la Catedral de Lima como homenaje póstumo al papa Francisco, quien fue sepultado en la basílica de Santa María La Mayor en Roma tras su funeral en la plaza de San Pedro. Impedida por el Congreso de viajar al Vaticano, Boluarte lideró la ceremonia vestida de negro, acompañada por ministros de Estado y el nuncio apostólico Paolo Rocco.
Durante la ceremonia, que incluyó música coral y lecturas de la encíclica Fratelli Tutti, Boluarte resaltó el ejemplo de humildad, dedicación y defensa de los más vulnerables que dejó Francisco. “Nos enseñó que la valentía de un corazón limpio puede transformar la oscuridad en luz”, afirmó, mientras cientos de globos blancos y amarillos fueron liberados al cielo.
En su discurso, la mandataria llamó a la reconciliación y a la unidad nacional, instando a seguir el ejemplo del pontífice, quien predicó que el verdadero poder reside en el servicio al prójimo. “No permitamos que el odio eche raíces. Construyamos un Perú donde el amor sea la guía”, concluyó.
El homenaje se realizó tras la controversia por la solicitud fallida de Boluarte para viajar al Vaticano. El Congreso rechazó su pedido con 45 votos en contra, argumentando que debía priorizar la crisis interna, como la inseguridad y la violencia que afecta al país.
Durante el debate, legisladores como Diego Bazán, Susel Paredes y Norma Yarrow expresaron su indignación. Bazán calificó la solicitud como una distracción de los problemas urgentes del país, mientras que Paredes cuestionó el uso de recursos públicos para asistir a un funeral. Yarrow, por su parte, criticó duramente el desinterés del Ejecutivo por el creciente número de homicidios.
La oposición coincidió en que la mandataria debía seguir el ejemplo de austeridad del papa Francisco y enfocarse en resolver los problemas nacionales antes de asistir a eventos internacionales.




