La actividad sísmica es una constante en nuestro país, situado en una zona de alta vulnerabilidad geológica. La preparación y el conocimiento son cruciales para mitigar los riesgos asociados a estos eventos naturales, siendo la prevención sísmica una prioridad nacional. Perú, por su ubicación en el Cinturón de Fuego del Pacífico, enfrenta un riesgo sísmico considerable.
Según la investigación publicada por El Comercio, el Instituto Geofísico del Perú (IGP) reportó un temblor en territorio nacional, subrayando la importancia de mantenerse informados y preparados ante la eventualidad de un sismo de mayor magnitud.
El reciente reporte del IGP, con código IGP/CENSIS/RS 2025-0290, detalla un sismo ocurrido el 27 de abril de 2025 a las 04:38:38 hora local. El movimiento telúrico alcanzó una magnitud de 4.5 y se localizó a una profundidad de 168 kilómetros. Su epicentro se ubicó a 21 kilómetros al este de Pucallpa, en la provincia de Coronel Portillo, región Ucayali. La intensidad del temblor se sintió con una escala de II-III en la ciudad de Pucallpa, generando preocupación entre los habitantes.
El IGP, a través del Centro Sismológico Nacional (CENSIS), utiliza la Red Sísmica Nacional (DS-0017-2018MINAM) para monitorear la actividad sísmica en todo el territorio peruano. Esta red, compuesta por sensores de velocidad, aceleración y desplazamiento, proporciona información precisa y en tiempo real sobre los sismos que ocurren en el país. La colaboración entre el CENSIS y el IGP es vital para la difusión oportuna de información a la población.
La convergencia de las placas tectónicas en el Cinturón de Fuego del Pacífico hace que Perú sea particularmente susceptible a los sismos. Expertos del IGP han advertido sobre la acumulación de energía sísmica en el sur del país, lo que incrementa la probabilidad de un sismo de gran magnitud. Esta advertencia ha impulsado a instituciones como el INDECI a reforzar las medidas de prevención y preparación.
El INDECI ha intensificado sus esfuerzos para concienciar a la población sobre la importancia de contar con un plan de contingencia familiar y una mochila de emergencia. Estos elementos son fundamentales para afrontar un desastre natural de manera más segura y organizada. Durante el año 2024, se realizaron dos simulacros a nivel nacional, buscando instaurar una cultura de prevención y respuesta ante emergencias sísmicas.
Ante la posibilidad de un sismo, el INDECI enfatiza la importancia de mantener la calma, identificar las zonas seguras dentro y fuera del hogar, y participar activamente en los simulacros. La preparación y la información son las mejores herramientas para reducir el impacto de un sismo y proteger a la comunidad. La mochila de emergencia debe contener elementos básicos como agua, alimentos no perecibles, ropa de abrigo, botiquín de primeros auxilios, linterna, radio a pilas y documentos personales.




