Durante un acto electoral en Coquitlam, el primer ministro canadiense Mark Carney advirtió que las elecciones federales del próximo lunes serán decisivas para enfrentar las políticas del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, a quien acusó de usar la guerra comercial como herramienta de dominación.
“El presidente Trump quiere rompernos para dominarnos. No es retórica, es lo que realmente está en juego”, declaró Carney ante medios locales. Estas afirmaciones surgieron tras los recientes comentarios del mandatario estadounidense, quien reiteró su interés en fortalecer el control sobre Canadá, incluso insinuando una anexión.
Carney, líder del Partido Liberal, instó a los ciudadanos a reflexionar sobre “quién tiene la experiencia para resistir la presión de Trump y construir una Canadá fuerte”, señalando la relevancia de estos comicios para el futuro del país.
Ambos líderes sostuvieron una única conversación telefónica el pasado 28 de marzo, acordando reanudar negociaciones económicas y de seguridad tras los comicios del 28 de abril. Estas conversaciones comenzarían en mayo, según fuentes del gobierno canadiense.
La campaña electoral ha estado marcada por la tensión comercial. Los aranceles impuestos por Trump a sectores clave han afectado gravemente la economía canadiense, que depende en gran medida del comercio con Estados Unidos. En 2024, el 77% de las exportaciones de Canadá tuvieron como destino ese país.
El impacto ha sido tal que el FMI recortó el crecimiento canadiense en 0,6 puntos para 2025, estimando una pérdida de 150.000 empleos, principalmente en industrias como el acero, el aluminio y el automóvil.
Frente a este escenario, tanto Carney como su principal rival, el conservador Pierre Poilievre, han prometido reducir la dependencia de Estados Unidos y diversificar los mercados de exportación para proteger la economía nacional.




