La reciente defunción del Papa Francisco ha generado una ola de reacciones a nivel global, llegando a las más altas esferas del gobierno peruano. En señal de respeto y duelo, la presidenta Dina Boluarte se dirigió a la sede de la Nunciatura Apostólica de Lima para expresar sus condolencias.
Según la investigación publicada por El Comercio, la mandataria llegó a la sede ubicada en Jesús María al promediar el mediodía, acompañada por figuras clave de su gabinete. Esta visita subraya la importancia de las relaciones entre el Estado peruano y la Iglesia Católica.
Junto a Boluarte Zegarra, se presentaron el jefe del Gabinete Ministerial, Gustavo Adrianzén, y el canciller Elmer Schialer, evidenciando la relevancia que el Ejecutivo otorga a este acto protocolar. Fueron recibidos por el nuncio apostólico del Perú, Paolo Rocco Gualtieri, designado por el mismo Papa Francisco en agosto de 2022, creando un vínculo personal entre el pontífice fallecido y la representación vaticana en el país.
Vestida de luto, la presidenta ingresó a la Nunciatura sin ofrecer declaraciones a los medios, en un gesto que, si bien respeta el protocolo, también limita la transparencia informativa en un momento de gran interés público. La seguridad presidencial fue reforzada, demostrando la seriedad con la que se aborda este tipo de eventos.
Cabe recordar que la Nunciatura Apostólica de Lima sirvió como hogar para el Papa Francisco durante su visita oficial al Perú en enero de 2018. Durante su estancia, el sumo pontífice fortaleció los lazos con la comunidad católica peruana y abordó problemáticas sociales relevantes para el país. Este antecedente resalta aún más la carga simbólica de este lugar en el contexto del fallecimiento del líder religioso.
El deceso del Papa Francisco ocurrió en su residencia de la Casa Santa Marta, en el Vaticano, tras un período de salud delicada. Se prevé que el cuerpo del pontífice sea trasladado a la Basílica de San Pedro para recibir el homenaje de los fieles, en un evento que congregará a personas de todo el mundo. Los detalles del funeral, que se espera sigan las directrices establecidas por el propio Francisco, serán anunciados en breve.




