La inestabilidad en Oriente Medio ha sido una constante durante décadas, con la proliferación nuclear en la región como una de las mayores preocupaciones. El espectro de un Irán con capacidad nuclear ha llevado a tensiones constantes y planes de contingencia entre sus vecinos, especialmente Israel, y sus aliados, incluido Estados Unidos.
Según la investigación publicada por The New York Times, el presidente Trump frenó planes israelíes para atacar instalaciones nucleares iraníes el mes pasado, priorizando negociaciones con Teherán para limitar su programa nuclear.
Durante meses, la administración Trump debatió internamente la conveniencia de apoyar una acción militar israelí destinada a retrasar la capacidad de Irán para desarrollar armas nucleares. Esta deliberación tuvo lugar en un momento en que Irán se encuentra debilitado tanto militar como económicamente, según fuentes oficiales.
El debate interno expuso diferencias entre funcionarios del gabinete estadounidense tradicionalmente favorables a una postura dura y otros asesores más escépticos sobre la viabilidad de destruir las ambiciones nucleares de Irán mediante un ataque militar, y la posibilidad de evitar una guerra más amplia. Finalmente, se llegó a un acuerdo tácito contra la acción militar, especialmente tras indicios de que Irán mostraba disposición a negociar.
Fuentes informadas revelan que funcionarios israelíes habían elaborado planes concretos para atacar las instalaciones nucleares iraníes durante el mes de mayo. Estos planes estaban listos para ser implementados y existía cierto optimismo en que Estados Unidos daría su aprobación. El objetivo principal de estas propuestas era retrasar la capacidad de Teherán para desarrollar un arma nuclear por un período estimado de un año o más. Este plazo podría haber dado margen a las negociaciones diplomáticas.
Es importante señalar que prácticamente todos los planes requerían el apoyo de Estados Unidos, no solo para defender a Israel de posibles represalias iraníes, sino también para garantizar el éxito del ataque israelí. Esto convertiría a Estados Unidos en una parte central de la operación.
En su primer mandato, Trump abandonó el acuerdo nuclear con Irán negociado por la administración Obama. Ahora, en su segundo mandato, parece inclinado a evitar verse arrastrado a otra guerra en Oriente Medio y ha iniciado negociaciones con Teherán, estableciendo un plazo de pocos meses para llegar a un acuerdo sobre su programa nuclear. Esta decisión, enmarcada en un contexto de creciente presión internacional sobre Irán, podría ser crucial para la estabilidad regional.




