La política comercial del expresidente Trump, caracterizada por la imposición de aranceles, ha generado una creciente preocupación en la Reserva Federal (Fed). En los últimos meses, los funcionarios del banco central han expresado cada vez con mayor claridad sus temores sobre el impacto de estas medidas en la economía estadounidense.
Según la investigación publicada por The New York Times, el presidente de la Fed, Jerome H. Powell, ha manifestado recientemente que los aranceles, por su magnitud y alcance, podrían provocar un aumento de la inflación y una desaceleración del crecimiento económico mayores de lo anticipado, creando las condiciones para un choque estanflacionario. Esta situación, caracterizada por un estancamiento económico combinado con inflación, representa un desafío significativo para la política monetaria.
Powell profundizó en sus comentarios durante un discurso en el Economic Club de Chicago, enfatizando que los aranceles anunciados superan incluso los escenarios más pesimistas que la Fed había considerado. Explicó con mayor detalle cómo la Fed podría abordar una situación en la que sus objetivos de mantener un mercado laboral sólido y una inflación baja y estable entraran en conflicto. Cabe recordar que la Fed tiene un mandato dual: promover el máximo empleo y la estabilidad de precios.
“Podríamos encontrarnos en el difícil escenario en el que nuestros objetivos de mandato dual estén en tensión”, afirmó Powell. “Si eso ocurriera, consideraríamos cuán lejos está la economía de cada objetivo y los horizontes temporales potencialmente diferentes en los que se anticiparía que se cerrarían esas brechas”. Este escenario implica una delicada labor de equilibrio por parte de la Fed.
Durante una discusión moderada posterior a su discurso, Powell señaló que la Fed tendría que tomar “lo que sin duda será una decisión muy difícil” sobre qué objetivos priorizar. Esta declaración refleja la complejidad de la situación y la incertidumbre que enfrenta la política monetaria en el contexto actual. La Fed, como banco central, debe navegar entre presiones inflacionarias y la necesidad de mantener el crecimiento económico.
Los comentarios de Powell provocaron una venta masiva de acciones, con el S&P 500 cerrando la jornada con una caída de más del 2%. Paralelamente, los bonos del gobierno estadounidense se fortalecieron, mientras que el dólar continuó debilitándose frente a una canasta de las principales monedas. Estos movimientos del mercado reflejan la preocupación de los inversores ante las posibles consecuencias de las políticas comerciales y su impacto en la economía.




