El secretario general de la OTAN, Mark Rutte, reafirmó este martes en Odessa el compromiso “inquebrantable” de la alianza con Ucrania. Desde esa ciudad portuaria, y junto al presidente Volodimir Zelensky, Rutte anunció que los países aliados ya han comprometido más de 20.000 millones de euros en asistencia de seguridad durante los primeros tres meses de 2025.
Durante la visita, ambos líderes recorrieron un hospital y dialogaron con soldados heridos. El viaje de Rutte se dio pocos días después del devastador ataque ruso en Sumy, donde misiles balísticos mataron a 35 personas e hirieron a más de 100, en el segundo ataque masivo en apenas una semana.
En rueda de prensa, Rutte expresó su respaldo a los esfuerzos de alto fuego liderados por Estados Unidos, aunque reconoció su complejidad tras recientes episodios de violencia. Zelensky, por su parte, subrayó que las conversaciones en Turquía esta semana apuntan a definir garantías de seguridad tras un posible cese de hostilidades.
Turquía, junto a Francia y Reino Unido, analiza la conformación de una fuerza multinacional que refuerza la seguridad en el Mar Negro. Zelensky aseguró que la participación turca sería clave para garantizar la estabilidad regional.
Además, avanzan las negociaciones técnicas entre Ucrania y EE.UU. sobre el acceso a recursos minerales estratégicos, que podrían convertirse en un eje clave para la reconstrucción del país y su autosuficiencia a futuro.
Rutte valoró estas discusiones como parte de un esfuerzo más amplio para preparar a Ucrania ante la fase posterior al conflicto, destacando que Europa debe fortalecer su capacidad para protegerse y apoyar a sus aliados en escenarios complejos.




