Provías admite abandono de vías de Huánuco, más de nueve años sin mantenimiento estructural

La carretera Huánuco–La Unión continúa en un estado de franco deterioro debido a la falta de mantenimiento estructural desde 2016. Así lo reconoció Carlos Alberto Dávila Rivadeneyra, ingeniero supervisor y jefe zonal de Provías en Huánuco-Ucayali, durante una reciente entrevista en la que expuso las graves limitaciones operativas y presupuestales que enfrenta su unidad. “Nosotros lo hacemos por administración directa con un presupuesto limitado y materiales menores. Hasta ahí podemos trabajar, porque si no, ya es un proceso a través de la OSCE”, explicó Dávila, señalando que la magnitud de la situación sobrepasa lo que pueden atender actualmente.


Un sistema colapsado y sin contrato vigente
El último mantenimiento periódico que recibió esta carretera ocurrió entre 2014 y 2016, según informó el funcionario. Desde entonces, el tránsito de más de doce mil vehículos diarios ha acelerado su deterioro. “Mantenimiento rutinario es algo que se le hace a una vía en buen estado. Aquí hablamos de una vía que ya está en mal estado. ¿Qué vamos a mantener si ya está colapsada?”, cuestionó Dávila.
Un intento por paliar esta situación fue la licitación del mantenimiento de 19 kilómetros, adjudicada al Consorcio Vial Puma por un monto de 69 millones de soles. Sin embargo, el contrato nunca se perfeccionó. “No se firmó porque la empresa incumplió. Entonces, ya no va. El proceso se ha retrotraído hasta la etapa de presentación y evaluación de propuestas. Aproximadamente, en 30 días deberíamos tener un nuevo contratista”, informó.


El ingeniero agregó que la reconstrucción integral de los 255 kilómetros de vía demandaría una inversión de alrededor de 300 millones de soles, considerando que el costo estimado por kilómetro es de S/ 1.2 millones. “Lo único que se necesita acá es inversión. No es para mí ni para ustedes, es para toda la población”, dijo, recalcando la necesidad de una intervención de fondo.
Tramos paralizados y problemas legales sin resolver


A los obstáculos presupuestales se suman los problemas legales. Dávila señaló que existen tramos seriamente entrampados por la falta de liberación de predios. “Tenemos juicios, denuncias tanto al personal de Provías como con terceros. Eso complica todo el proceso”, indicó, detallando que se han producido invasiones dentro del derecho de vía.


Sobre el avance físico de la obra, el jefe zonal indicó que el progreso ronda el 50%, aunque no brindó cifras precisas ni información presupuestaria al respecto. Asimismo, aseguró que los trabajos paralizados por lluvias se reanudarían el 21 de abril. “El contratista paró por el tema de lluvias, no por otro motivo”, afirmó.


Finalmente, manifestó que otros proyectos, como el tramo Puente Rancho–Panao, también están en etapa de perfeccionamiento de contrato, esperando que puedan concretarse “a buenos términos”. Sin embargo, admitió que todo dependerá de la presión ciudadana y del cumplimiento de los procesos.