La incertidumbre comercial, impulsada por las políticas arancelarias del Presidente Trump, ha provocado una notable turbulencia en los mercados financieros globales. Un indicador clave de esta inestabilidad es el marcado aumento en los rendimientos de los bonos del Tesoro estadounidense, lo que sugiere una erosión de la confianza internacional en la economía de Estados Unidos. Esta situación se produce en un contexto de crecientes tensiones comerciales entre Estados Unidos y China, las dos economías más grandes del mundo, y un aumento significativo en las expectativas de inflación entre los consumidores estadounidenses.
Según la investigación publicada por The New York Times, el temor a una recesión global impulsada por las políticas comerciales de la administración Trump ha llevado a los inversores a buscar refugio en activos considerados más seguros, como los bonos del gobierno alemán, conocidos como bunds.
La escalada en la guerra comercial entre EE. UU. y China, caracterizada por la imposición recíproca de aranceles, ha generado inquietud sobre el impacto en el crecimiento económico mundial. La respuesta de China a los aranceles estadounidenses ha sido contundente, elevando sus propios aranceles sobre productos estadounidenses hasta un 125%. Paralelamente, la administración Trump ha impuesto aranceles mínimos del 145% sobre todas las exportaciones chinas a Estados Unidos.
Este contexto ha afectado directamente al mercado de bonos estadounidenses. El rendimiento del bono del Tesoro a 10 años, un referente para las tasas de interés corporativas y al consumidor, ha experimentado un incremento de 0.1 puntos porcentuales, elevándose desde menos del 4% a finales de la semana anterior hasta superar el 4.5% en la presente semana. Este aumento en los rendimientos, que están inversamente relacionados con los precios de los bonos, implica que los inversores que poseen billones de dólares en bonos del Tesoro están experimentando una disminución en el valor de sus inversiones.
Simultáneamente, los rendimientos de los bunds alemanes han disminuido a un 2.54%, el nivel más bajo en más de un mes, lo que sugiere que los inversores están recurriendo a la deuda alemana como un refugio seguro. Esta preferencia por los bonos alemanes se debe, en parte, a la política fiscal conservadora de Alemania, que ha mantenido bajos los niveles de deuda del país.
La Reserva Federal (Fed) se enfrenta a una creciente presión debido al aumento de las expectativas de inflación. Una encuesta reciente de la Universidad de Michigan reveló que la confianza del consumidor se ha desplomado debido a las preocupaciones sobre los aranceles de Trump, lo que ha provocado un aumento en las expectativas de inflación a corto y largo plazo. Se espera que la inflación alcance el 6.7% en los próximos 12 meses, el nivel más alto desde 1981, y se mantenga por encima del 4% en los próximos cinco años. La meta de la Fed es mantener la inflación en el 2%.
A pesar de la volatilidad del mercado, el Presidente Trump ha afirmado que su administración está “haciendo muy bien con nuestra POLÍTICA ARANCELARIA”, sin proporcionar ejemplos concretos de conversaciones en curso con líderes extranjeros o acuerdos comerciales próximos a su finalización. Mientras tanto, las empresas estadounidenses están enfrentando dificultades para adaptarse a los nuevos aranceles. Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) admitió que los importadores no habían podido presentar aranceles sobre ciertos bienes debido a un fallo técnico, lo que impidió la aplicación de una tasa arancelaria más baja a los bienes que estaban en tránsito hacia Estados Unidos antes de que entraran en vigor algunos de los nuevos gravámenes de Trump.




