Un grupo de trabajadores del Programa Nacional de Alimentación Escolar Wasi Mikuna realizó un plantón frente a las oficinas del Ministerio de Desarrollo e Inclusión Social (MIDIS), en Huánuco, como parte de un paro preventivo convocado a nivel nacional por el sindicato del programa.
Según explicó Rusbel Crispín, coordinador del sindicato en la Unidad Territorial de Huánuco, esta protesta responde a seis demandas centrales. La más destacada: la renuncia de la ministra Leslie Urteaga, así como de la directora ejecutiva del programa y de altos funcionarios, a quienes acusan de desconocimiento en la gestión técnica del servicio alimentario.
La medida fue motivada, entre otros motivos, por la distribución de alimentos en mal estado que habrían causado intoxicaciones en estudiantes. Crispín señaló que aún se esperan los resultados oficiales de las investigaciones, pero que el hecho evidencia graves fallas en los controles.
Los trabajadores también rechazan la posible tercerización del programa a través de un convenio con el Programa Mundial de Alimentos. Según el dirigente, esta modalidad no garantizaría la cobertura en zonas rurales, al exigir condiciones logísticas que muchas escuelas no pueden cumplir, como contar con electricidad o sistemas de refrigeración.
En Huánuco, son 55 los trabajadores afiliados al sindicato bajo contrato CAS permanente. La paralización, según indicó Crispín, es solo una primera medida de presión. Si no se obtienen respuestas, no descartan iniciar una huelga indefinida.




