El Monumental, favorito para la final de la Libertadores 2025: Razones del posible regreso a Lima, la influencia de Lozano y las ganancias de Universitario

La posibilidad de que Lima vuelva a ser sede de la final de la Copa Libertadores genera expectativas en el ámbito deportivo nacional. La organización de eventos de gran magnitud como este no solo impulsa el turismo, sino que también posiciona al Perú como un destino confiable para el deporte de élite. En 2019, la final entre River Plate y Flamengo demostró la capacidad logística de la ciudad.

Según la investigación publicada por El Comercio, la administración de Universitario de Deportes, liderada por Jean Ferrari, ha estado trabajando diligentemente para cumplir con los requisitos exigidos por la Conmebol, anticipándose a los rumores que circulaban en las últimas horas.

El recuerdo de aquella final del 2019, originalmente programada en Santiago de Chile, permanece vivo en la memoria de los aficionados. La crisis social en el país vecino obligó a la Conmebol a buscar una sede alternativa, y Lima respondió de manera eficiente, demostrando capacidad organizativa y logística en tiempo récord. El Estadio Monumental, con su imponente infraestructura, se convirtió en el epicentro de un evento que capturó la atención de todo el continente.

Más allá del resultado deportivo, con la dramática victoria de Flamengo en los últimos minutos, la final de 2019 dejó un legado positivo para Lima. Se implementaron medidas de seguridad efectivas, se optimizaron las rutas de transporte para los aficionados y se crearon zonas específicas para mejorar la experiencia de los asistentes. El éxito organizativo y la impecable puesta en escena fueron factores determinantes para que la Conmebol considere nuevamente a Lima como candidata.

Ahora, siete años después, Universitario de Deportes, en estrecha coordinación con la Federación Peruana de Fútbol, busca repetir la hazaña. Jean Ferrari ha liderado las gestiones para resolver los trámites legales y garantizar que el Estadio Monumental cumpla con los rigurosos estándares de la Conmebol. Las inspecciones y la documentación necesaria han sido completadas, obteniendo una evaluación favorable por parte del organismo rector del fútbol sudamericano.

El proceso de postulación implica un acuerdo de alquiler del estadio con la Conmebol, cuyo valor supera significativamente el de eventos privados como conciertos. Los beneficios asociados a la organización de la final de la Copa Libertadores son mucho mayores, incluyendo la exposición internacional de la ciudad y el potencial impulso al turismo. Se estima que Universitario recibió entre 300 mil y 500 mil dólares solo por la cesión del estadio en 2019. Además, la final fue transmitida a más de 169 países, generando una valiosa promoción para Lima.

Si bien Montevideo y Brasilia también aspiran a ser sedes, Lima se presenta como una opción sólida, respaldada por la experiencia exitosa de 2019. La decisión final de la Conmebol, en manos del presidente de la FPF, Agustín Lozano, se espera que se anuncie antes de fin de mes. La designación de Lima no solo beneficiaría a Universitario de Deportes, sino que también tendría un impacto positivo en la economía local y en la imagen del país a nivel internacional. La expectativa crece a medida que se acerca la fecha del anuncio oficial.