El loro Pancho: Entre la protección legal y el arraigo familiar

El retiro del loro Pancho de su hogar, luego de más de 20 años de convivencia con una familia en Huánuco, ha desencadenado un debate que abarca aspectos legales, éticos, veterinarios y emocionales. Según Daniel Pino Quispe, vicedecano del Colegio Médico Veterinario Departamental de Huánuco, Pancho pertenece legalmente al Estado por tratarse de fauna silvestre protegida. Aunque reconoce el vínculo emocional entre el ave y su familia humana, señala que mantener estos animales en hogares particulares es una práctica ilegal que contribuye al tráfico de especies.
Pino indica que, aunque la reinserción al hábitat natural es difícil, existen protocolos especializados que pueden aplicarse. También admite la posibilidad de un permiso excepcional de tenencia bajo condiciones muy estrictas, siempre que el bienestar del animal lo justifique.
Por otro lado, el abogado José Nalvarte, defensor de derechos humanos y de los animales, ha denunciado posibles irregularidades en la intervención realizada por funcionarios del ATFFS. Según su análisis, el ingreso al domicilio donde se encontraba Pancho se habría efectuado sin orden judicial ni presencia fiscal o policial, lo que violaría el derecho constitucional a la inviolabilidad del hogar. Nalvarte advierte que, de confirmarse estos hechos, podrían configurarse delitos como abuso de autoridad y allanamiento ilegal.
Ambos profesionales coinciden en que el bienestar del animal debe ser prioritario. Nalvarte enfatiza que Pancho ya está plenamente integrado a una familia, y que el cambio repentino de entorno podría perjudicar seriamente su salud emocional. Pino, por su parte, reafirma que la ley prohíbe la tenencia de animales silvestres y que el Estado tiene la obligación de protegerlos.