Musk critica a Navarro consejero comercial de Trump revelando división interna

La escalada en las tensiones comerciales globales ha generado un enfrentamiento inesperado en la cúspide del poder estadounidense. Elon Musk, director ejecutivo de Tesla y SpaceX, ha criticado duramente a Peter Navarro, asesor comercial principal del entonces Presidente Trump, calificándolo de “más tonto que un saco de ladrillos”, exponiendo una notable fractura dentro del círculo íntimo del mandatario respecto a los aranceles de amplio alcance que han desestabilizado la economía global. Esta disputa, que se ha desarrollado en los últimos días, refleja la creciente preocupación por las consecuencias de las políticas comerciales implementadas por la administración Trump, especialmente en el sector de la automoción.

Según la investigación publicada por The New York Times, el enfrentamiento entre Musk y Navarro, el artífice de muchos de los planes comerciales de Trump, ha ido en aumento conforme los nuevos aranceles de la administración han provocado enormes pérdidas en los mercados financieros globales.

Hasta el momento, Trump no ha intervenido en la disputa entre sus asesores principales, a quienes, según se dice, tiene en alta estima. Sin embargo, las palabras de Musk, aunque dirigidas a Navarro, representaron una crítica inusual a las políticas de Trump por parte de uno de sus asesores más influyentes. Es importante recordar que Musk, a pesar de su cercanía inicial con la administración Trump, ha expresado previamente su desacuerdo con ciertas políticas, especialmente aquellas que afectan a la industria tecnológica y a la transición hacia energías renovables.

Se estima que Musk, considerado el hombre más rico del mundo, ha perdido aproximadamente 31.000 millones de dólares desde que Trump anunciara aranceles radicales a países extranjeros el 2 de abril, según el índice de multimillonarios de Bloomberg. Estas pérdidas, directamente vinculadas a las fluctuaciones del mercado y al aumento de los costes de producción, han exacerbado la frustración de Musk con las políticas comerciales del gobierno.

El conflicto se intensificó cuando Navarro declaró en la CNBC que Musk no era un “fabricante de automóviles”, sino un “ensamblador de automóviles”, argumentando que Tesla, la compañía de vehículos eléctricos de Musk, dependía de piezas procedentes de todo el mundo. Esta afirmación, considerada por muchos como un ataque directo a la innovación y la capacidad productiva de Tesla, provocó una respuesta contundente por parte de Musk.

Musk respondió llamando a Navarro “imbécil” y “más tonto que un saco de ladrillos” en una publicación en X, la red social de su propiedad. Más tarde ese día, Musk redobló su apuesta, publicando que quería “pedir disculpas a los ladrillos”. Este intercambio, cargado de ironía y sarcasmo, puso de manifiesto la profundidad de la brecha entre ambos personajes y las implicaciones de las políticas proteccionistas para la economía estadounidense. Es relevante mencionar que las políticas arancelarias de Trump, si bien buscaban proteger la industria nacional, también generaron tensiones con socios comerciales clave y afectaron a las cadenas de suministro globales.