En un giro inesperado, las inversiones millonarias de las grandes tecnológicas en la campaña e investidura del Presidente Trump parecen no haber dado los frutos esperados, generando interrogantes sobre la estrategia de influencia en la nueva administración. Este acercamiento contrastaba fuertemente con la relación tensa que mantuvo el sector tecnológico con Trump durante su primer mandato.
Según la investigación publicada por The New York Times, a pesar de la generosidad demostrada por las principales empresas tecnológicas y sus directivos – incluyendo donaciones millonarias, fiestas de gala y la anuencia para que el Presidente se atribuyera el mérito de proyectos multimillonarios –, la respuesta del gobierno de Trump ha sido, cuando menos, desconcertante.
La imposición de aranceles de gran alcance por parte de la administración Trump impactará directamente en la cadena de suministro del iPhone de Apple, incrementando significativamente los costos. De forma similar, las empresas Amazon, Meta, Google y Microsoft se verán afectadas al construir supercomputadoras necesarias para el desarrollo de la inteligencia artificial. El impacto se siente a nivel de la inversión en I+D, con una reducción del 15% en los fondos federales destinados a la investigación de tecnologías emergentes como la IA y la computación cuántica, áreas consideradas cruciales para la competitividad del país.
Además, la política de inmigración restrictiva promovida por el Presidente genera inquietud en el sector, que teme la interrupción del flujo de talento tecnológico, esencial para la innovación y el crecimiento. Históricamente, el sector tecnológico ha dependido en gran medida del talento internacional, especialmente ingenieros y científicos altamente cualificados.
En lo que parece ser una ofensiva multifacética, la administración Trump ha indicado que mantendrá una postura regulatoria agresiva hacia las grandes tecnológicas. El punto de partida será un juicio antimonopolio histórico contra Meta, programado para la próxima semana, cuyo objetivo es desmembrar la empresa matriz de Facebook, Instagram y WhatsApp. Recordemos que en 2024, la administración ya había implementado regulaciones más estrictas sobre la privacidad de los datos, lo que obligó a las empresas a invertir fuertemente en el cumplimiento normativo.
Desde la toma de posesión, el valor de mercado combinado de Amazon, Apple, Google, Meta y Microsoft ha experimentado una caída del 22%, situándose en los $10 billones de dólares. Paralelamente, el índice Nasdaq, con un fuerte componente tecnológico, ha descendido un 21%. Esta situación ha generado preocupación entre los inversores y analistas, que temen un impacto negativo en el crecimiento económico general. Este declive bursátil se produce en un contexto de creciente inflación y subida de tipos de interés, factores que también contribuyen a la incertidumbre del mercado.




