Lesoto, una pequeña nación africana, anticipa un fuerte impacto por los aranceles de Trump

La imposición de aranceles por parte de la administración Trump a varias naciones africanas ha generado una ola de preocupación en la comunidad internacional, especialmente dado el contexto de fragilidad económica que muchas de estas naciones enfrentan. La medida, justificada bajo la premisa de corregir desequilibrios comerciales, afecta de manera desproporcionada a países como Lesotho, cuya economía depende en gran medida de la exportación de textiles, particularmente la producción de denim para marcas estadounidenses. Esta acción resalta la complejidad de la política comercial exterior de Estados Unidos y su impacto en el desarrollo global.

Según la investigación publicada por The New York Times, Lesotho, un pequeño país sin salida al mar en el sur de África, ha sido golpeado con un arancel del 50% sobre sus exportaciones a Estados Unidos, principalmente denim utilizado en la confección de jeans de marcas americanas. La medida ha sorprendido a varias naciones de bajos ingresos en el continente, dado que supera con creces el arancel mínimo del 10% aplicado a la mayoría de los socios comerciales de Estados Unidos.

Madagascar, donde las condiciones de pobreza afectan a las tres cuartas partes de la población, enfrenta ahora un arancel del 47% sobre sus exportaciones a Estados Unidos, que incluyen prendas de vestir, vainilla y otros productos. Esta situación plantea serias interrogantes sobre la viabilidad de las industrias locales y su capacidad para competir en el mercado internacional, considerando las barreras comerciales impuestas.

Además de Lesotho y Madagascar, productos provenientes de Argelia, Angola, Botswana, Libia y Mauricio ahora están sujetos a aranceles superiores al 30%. Sudáfrica, en particular, ha sido objeto de críticas específicas por parte de la administración Trump, lo que ha añadido tensión a las relaciones comerciales bilaterales. Estos aranceles se suman a la compleja situación económica que ya enfrentan estos países, muchos de los cuales dependen en gran medida de las exportaciones para su crecimiento.

Trump ha defendido estos aranceles argumentando que el sistema de comercio mundial se ha aprovechado de Estados Unidos, quien ha asumido la carga de los “gorrones” del mundo. Sin embargo, datos concretos revelan una realidad diferente. En el caso de Lesotho, por ejemplo, las importaciones desde Estados Unidos ascendieron a menos de $3 millones el año pasado, mientras que las exportaciones hacia el país norteamericano alcanzaron los $240 millones. Esto indica que el impacto de Lesotho en el déficit comercial de Estados Unidos es relativamente insignificante.

Estas medidas arancelarias llegan en un momento crítico para el continente africano, que ya se enfrenta a desafíos significativos. Hace apenas unas semanas, la administración Trump suspendió programas de ayuda que ascendían a miles de millones de dólares destinados a fortalecer los sistemas de salud y los esfuerzos de ayuda en casos de desastre en varios países africanos. Esta combinación de aranceles y reducción de la ayuda externa podría tener consecuencias devastadoras para el desarrollo económico y social de la región.