El ministro de Relaciones Exteriores de Francia, Jean-Noël Barrot, advirtió que el tiempo para evitar una escalada regional con Irán se agota, e instó a la comunidad internacional a reactivar las negociaciones para un nuevo acuerdo nuclear. En el marco del décimo aniversario del pacto original de 2015 —suspendido en 2018 tras el retiro de Estados Unidos—, Barrot recalcó que Teherán no debe llegar a poseer armas nucleares, debido a las consecuencias devastadoras que tendrían para la estabilidad global.
Según el funcionario francés, Irán mantiene una agenda activa de desestabilización en la región, apoyando a grupos como Hamas, Hezbollah y los hutíes de Yemen, lo que agrava la urgencia de frenar su avance nuclear. “La ventana de oportunidad es estrecha y la confrontación militar parece casi inevitable si no se actúa a tiempo”, afirmó, subrayando que cualquier conflicto tendría un alto costo geopolítico.
Mientras tanto, las tensiones entre Teherán y Washington se intensifican. Aunque la Casa Blanca ha mostrado interés en un nuevo acuerdo, también ha advertido con posibles bombardeos y nuevas sanciones si Irán no regresa a la mesa de negociaciones. En respuesta, el régimen iraní ha amenazado con desarrollar armas nucleares como medida de defensa.
Irán niega estar desarrollando armamento nuclear, pero la OIEA ha alertado sobre el preocupante aumento de uranio enriquecido al 60%, alcanzando más de 278 kilogramos. Este nivel lo coloca técnicamente a un paso de la pureza del 90% requerido para fabricar una bomba nuclear. El informe del organismo internacional subraya que Irán es el único país sin armas nucleares que produce este tipo de material, generando profunda preocupación entre las potencias mundiales.




