Desastroso estreno copero de Universitario con Costa y Churín señalados por la derrota en el peor encuentro bajo el mando de Bustos

La derrota de Universitario ante River Plate en el debut de la Copa Libertadores 2025 ha desatado una ola de críticas hacia el rendimiento individual y colectivo del equipo crema. El encuentro, disputado en el Estadio Monumental de Ate, evidenció la falta de contundencia en ataque y la vulnerabilidad defensiva, factores que terminaron costándole caro al conjunto dirigido por Fabián Bustos. River Plate, con lo justo, se llevó los tres puntos gracias a un solitario gol, dejando a Universitario con la necesidad urgente de replantear su estrategia para los próximos encuentros. La historia reciente muestra que los equipos peruanos han tenido dificultades para destacar en torneos internacionales, lo que aumenta la presión sobre Universitario para revertir esta tendencia.

Según la investigación publicada por El Comercio, el desempeño de algunos jugadores clave fue particularmente decepcionante, lo que contribuyó significativamente al resultado adverso.

El análisis del partido revela que la desconexión entre los jugadores fue un factor determinante. Flores, por ejemplo, mostró su frustración ante la falta de apoyo de Churín, quien no lograba ofrecer opciones claras de pase ni crear espacios. Polo, por su parte, se vio superado por la experiencia de Acuña, un campeón del mundo que supo controlar sus embates. Costa, en tanto, se mostró errático y poco efectivo, perdiendo la posesión del balón en numerosas ocasiones. La labor de Concha y Carabalí en el mediocampo se vio neutralizada por el despliegue táctico de Bustos, Castaño y Enzo Pérez, quienes dominaron la zona central del campo.

Más allá de las individualidades, la falta de cohesión en el juego colectivo fue evidente. Universitario careció de ideas claras en ataque y no supo cómo generar oportunidades de gol. La posesión del balón fue ampliamente favorable a River Plate, que controló el ritmo del partido y supo aprovechar los errores defensivos del equipo local. La garra crema, un atributo tradicionalmente asociado a Universitario, no fue suficiente para contrarrestar la superioridad táctica y técnica del rival.

Tras el encuentro, el debate se centró en la actitud y el compromiso de los jugadores. Si bien la garra y el espíritu de lucha son valores importantes, no son suficientes para competir a nivel internacional. Es necesario combinar estos atributos con un juego inteligente, una estrategia bien definida y una ejecución precisa. Algunos jugadores como Inga, Riveros y Corzo mostraron un nivel de entrega superior al resto, pero su esfuerzo no fue suficiente para evitar la derrota.

El rendimiento de los refuerzos también fue puesto en tela de juicio. Murrugarra, en reemplazo de Ureña, no logró consolidarse como el eje del mediocampo y fue responsable directo del gol de River Plate. Costa, por su parte, no pudo conectar con Polo y perdió el balón en numerosas ocasiones. Churín, a pesar de su esfuerzo, no logró generar peligro en el área rival y mostró poca conexión con Flores. La apuesta del profesor Fabián Bustos por sorprender con su alineación inicial no dio los resultados esperados, y la sorpresa terminó siendo para los 60 mil hinchas que colmaron el Estadio Monumental.

Ahora, Universitario deberá levantar cabeza rápidamente, ya que el calendario se presenta desafiante. El clásico del sábado y la visita a Independiente del Valle en Ecuador exigen una reacción inmediata del equipo. La Copa Libertadores no da tregua, y cualquier error puede ser determinante. La «U» deberá demostrar que tiene la capacidad de competir y dejar huella en el torneo, superando los errores del debut y mostrando una mejor versión de sí mismo.