Richard Bernstein, periodista, crítico y escritor del Times, fallece a los 80 años.

El mundo del periodismo y la crítica literaria lamenta la pérdida de Richard Bernstein, figura destacada por su profundo conocimiento de Asia y Europa y su habilidad para narrar eventos históricos con una perspectiva única. Su fallecimiento, a los 80 años, marca el fin de una era para el periodismo internacional, un oficio que ejerció con una curiosidad intelectual inagotable y una honestidad a toda prueba.

Según la investigación publicada por The New York Times, Bernstein falleció el lunes en Manhattan, víctima de un cáncer de páncreas diagnosticado hacía menos de dos meses, según informó su hijo, Elias Bernstein. Residía en Brooklyn.

Durante más de dos décadas en The Times, Bernstein aportó una vasta erudición histórica y un estilo de escritura elegante a una amplia gama de temas. Desde el significado de la Revolución Francesa hasta la naturaleza del autoritarismo chino, pasando por los intrincados detalles del juicio por el atentado de 1994 contra el World Trade Center, su análisis siempre fue incisivo y original. Su capacidad para desentrañar la complejidad y encontrar significado en los matices era una de sus mayores fortalezas.

Su mirada, a menudo contraria a las convenciones, le permitía iluminar aspectos inesperados de la realidad. Su análisis del lenguaje académico y el uso de los paréntesis en la política, por ejemplo, demostró su agudeza para detectar las sutilezas del poder y la manipulación. Esta habilidad le valió el respeto de colegas y lectores, quienes apreciaban su independencia intelectual y su rechazo a los lugares comunes.

En un artículo de 2003 sobre su viaje de 1.750 millas a lo largo del Danubio, Bernstein reflexionó sobre el simbolismo de los ríos. Comparó el Mississippi con el drama racial estadounidense, el Sena con la elegancia parisina, el Rin con la identidad nacional alemana y el Río Amarillo con la China ancestral. Sobre el Danubio, observó que era «el río de las exquisitas ciudades golpeadas del antiguo Imperio Austrohúngaro», el «Danubio Azul» de Johann Strauss, el Holocausto y «el estruendo de la llegada del Telón de Acero». Este fragmento refleja su capacidad para entrelazar historia, cultura y geografía en una narrativa conmovedora.

El legado de Bernstein reside en su periodismo de largo alcance, su sentido elegíaco de la tragedia inherente a los asuntos humanos y su argumentación sutilmente elaborada, basada en una exhaustiva investigación de campo. Se dice que conservó a lo largo de su vida algo del nerviosismo y la capacidad de asombro de un reportero principiante, una cualidad que lo mantuvo trabajando arduamente hasta el final. Su obra, compuesta por diez libros, es testimonio de su incansable búsqueda de la verdad y su compromiso con la excelencia periodística. Su pérdida deja un vacío en el periodismo de investigación y la crítica cultural.