Trump afirma que sus aranceles corregirán el comercio global injusto Tiene razón

La economía global se prepara para un posible terremoto comercial luego de que el expresidente Trump señalara la imposición de aranceles amplios a productos extranjeros. Trump ha denunciado repetidamente que los socios comerciales de Estados Unidos han socavado al país durante décadas, utilizando prácticas comerciales injustas para apropiarse de la riqueza estadounidense y potenciar sus propias economías. Esta retórica proteccionista resuena en un sector de la población estadounidense que se siente desfavorecida por la globalización y la deslocalización industrial.

Según la investigación publicada por The New York Times, Trump ha puesto en su punto de mira no solo a adversarios como China, sino también a aliados tradicionales como Canadá y Europa. El expresidente ha manifestado su descontento con los altos aranceles que otros países imponen a los productos estadounidenses y con los persistentes déficits comerciales que Estados Unidos mantiene con naciones extranjeras.

En ciertos casos, es innegable que Estados Unidos ofrece a sus socios comerciales condiciones más favorables de las que recibe a cambio. El país, tradicionalmente defensor del libre mercado, ha mantenido una política comercial más abierta que muchas otras naciones. Esto ha impulsado la dependencia de Estados Unidos de importaciones de bienes esenciales, como semiconductores y productos farmacéuticos, en lugar de fomentar su propia producción. Algunos países, en efecto, implementan barreras comerciales significativas a las exportaciones estadounidenses o aplican políticas económicas que distorsionan los mercados globales, especialmente China, que ha inundado el mundo con productos manufacturados a bajo costo.

Sin embargo, numerosos expertos en comercio internacional sostienen que las afirmaciones de Trump contienen una dosis considerable de exageración e incluso hipocresía. Es crucial recordar que, durante su anterior mandato, se implementaron aranceles que impactaron en las cadenas de suministro globales y generaron controversia entre sus propios aliados.

Por ejemplo, Trump ha criticado los altos aranceles que algunos países imponen a ciertas exportaciones estadounidenses, como el impuesto europeo a los automóviles y el gravamen indio a las motocicletas. No obstante, Estados Unidos también aplica aranceles elevados a ciertas importaciones, como el arancel del 25% a las camionetas ligeras. Esta medida proteccionista, implementada hace décadas, ha beneficiado a la industria automotriz nacional, pero también ha generado costos adicionales para los consumidores.

Además, Trump ha equiparado a aliados como Canadá, que aplican algunas restricciones a las exportaciones estadounidenses en ciertos sectores, con naciones como China, que mantienen extensas barreras comerciales. El Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) ha facilitado el comercio en la región, pero persisten disputas en áreas como la agricultura y la energía. La imposición de aranceles a Canadá podría poner en riesgo la estabilidad de este acuerdo comercial clave.