Ministro de Educación genera controversia al minimizar la necesidad de docentes especializados en inglés

Durante su reciente presentación ante la Comisión de Educación, Juventud y Deporte del Congreso, el ministro de Educación, Morgan Quero, desató una nueva polémica al afirmar que no es indispensable contar con docentes especializados en inglés para impartir este idioma en las escuelas públicas. Según el titular del Minedu, el material pedagógico diseñado por su sector sería suficiente para garantizar el aprendizaje del idioma extranjero.

Quero defendió su planteamiento señalando que el programa de inglés fonético, impulsado por el Minedu desde 2024, se basa en una “pedagogía de vanguardia” que permite a los estudiantes desarrollar habilidades lingüísticas sin necesidad de una instrucción tradicional. Destacó que un millón de niños ya han sido beneficiados en su etapa inicial y que el plan será ampliado en 2025 para incluir a estudiantes de primero, segundo y tercer grado de primaria.

No obstante, estas declaraciones han vuelto a poner al ministro en el centro de la crítica pública. Anteriormente, fue duramente cuestionado por referirse a casos de agresión sexual en comunidades indígenas como “prácticas culturales” y por expresar que “los derechos humanos no son para las ratas” durante las protestas de 2022. Sus declaraciones han consolidado su imagen como uno de los ministros más controversiales del gabinete y un defensor férreo del gobierno de Dina Boluarte.

Otro foco de críticas proviene del sector privado educativo. Giannina Miranda, presidenta de la Asociación de Promotores de Educación Inicial del Perú, denunció un trato inadecuado por parte del ministro durante una reunión sobre la creciente ola de extorsiones a colegios. Afirmó que Quero reaccionó de forma hostil al recibir pruebas documentadas y que incluso les gritó por ingresar con celulares. “Ni siquiera revisó los documentos y nos acusó de proteger a violadores en los colegios privados”, relató.

Mientras tanto, ante la falta de medidas efectivas frente a la inseguridad, varios colegios han optado por retomar clases virtuales como alternativa ante la ausencia de garantías mínimas.