A cinco días de haber sido detenidas por los presuntos delitos de violencia y resistencia a la autoridad, las 22 personas intervenidas durante un operativo en el local nocturno “Viña Cariño” recuperaron su libertad. Así lo dispuso el Juzgado de Turno de Huánuco, tras aceptar el pedido del Ministerio Público para que todos los involucrados enfrenten un proceso inmediato.
El hecho ocurrió la madrugada del jueves 28 de marzo, cuando personal de la Policía Nacional del Perú (PNP) y del Serenazgo de Huánuco intervinieron el mencionado local, ubicado en el centro de la ciudad, tras recibir denuncias de vecinos por disturbios, desorden y posible incumplimiento de normativas municipales. Durante la intervención, varios asistentes reaccionaron con violencia contra los agentes, desencadenando un enfrentamiento que obligó al uso de la fuerza para restablecer el orden.
Producto del altercado, 22 personas —entre ellas varias mujeres— fueron detenidas y trasladadas a la comisaría de Huánuco, donde permanecieron en custodia mientras se realizaban las investigaciones preliminares. Se les imputaron los delitos de violencia y resistencia a la autoridad, al presuntamente haber obstruido el accionar de las fuerzas del orden.
Tras la presentación del caso, el Ministerio Público —a través del fiscal a cargo— solicitó al Poder Judicial que los implicados sean sometidos a proceso inmediato, alegando que existían evidencias suficientes para sustentar la acusación sin necesidad de una investigación preparatoria prolongada. El juzgado acogió el pedido, permitiendo que los investigados enfrenten el proceso judicial en libertad, aunque con restricciones de comparecencia, como el impedimento de salir de la ciudad y la obligación de asistir a todas las citaciones judiciales.
El proceso continuará en los próximos días, donde se determinará la responsabilidad penal de cada uno de los implicados. Las autoridades han recalcado que este tipo de hechos no serán tolerados y que los operativos en locales nocturnos continuarán para garantizar la seguridad y el orden público.
El caso ha despertado preocupación en la ciudadanía, que exige mayor fiscalización de los establecimientos nocturnos, así como sanciones efectivas para quienes incurran en actos de violencia o desacato a la autoridad.




