El exalcalde del distrito de Amarilis, Robinson Aguirre, ha lanzado duras críticas contra el Gobierno Regional de Huánuco, al calificar como “una ladronería” la reformulación del proyecto del nuevo Mercado de Abastos de Paucarbamba. Según sus declaraciones, la iniciativa actual presenta un incremento desproporcionado en el presupuesto, pasando de S/ 48 millones —según el expediente técnico elaborado durante su gestión— a más de S/ 80 millones, sin que ello implique mejoras en la infraestructura, sino todo lo contrario.
Aguirre asegura que el expediente técnico original contemplaba tres niveles, una cochera subterránea, escaleras eléctricas y cerca de mil stands comerciales de 3×3 metros. En contraste, la nueva propuesta reduce los espacios a 2×2 metros, medida que ha sido fuertemente rechazada por los comerciantes, quienes la consideran inadecuada y degradante.
“Para una ciudad como Amarilis, eso es una falta de respeto”, afirmó Aguirre. A su juicio, la actual gestión regional ha copiado modelos de otros mercados sin considerar las necesidades específicas de la población local. Además, cuestionó que el Gobierno Regional insista en ejecutar el proyecto pese a no contar, según indicó, con financiamiento del Ministerio de la Producción.
Aguirre también cuestionó la forma en que se viene imponiendo el proyecto, sin un proceso de diálogo ni socialización con los actores involucrados. “Han actuado unilateralmente. Si se va a construir un mercado moderno, debe hacerse con transparencia y escuchando a los trabajadores”, expresó.
Respecto al rol del alcalde distrital, Roger Hidalgo, el exalcalde opinó que debería asumir una posición más firme e independiente frente a las presiones del Ejecutivo regional. En ese contexto, lamentó el envío de cartas notariales desde el Gobierno Regional hacia la Municipalidad de Amarilis, hecho que calificó como un acto de presión indebida.
Finalmente, Aguirre reafirmó su respaldo a la construcción de un nuevo mercado, siempre que se respete el objetivo de modernizar con criterios técnicos adecuados. “El proyecto puede reformularse, está dentro de la ley. Lo que falta es voluntad política y dejar de lado los intereses particulares”, concluyó.




