Ante la incertidumbre generada por Trump la Reserva Federal sondea a las empresas para identificar los puntos débiles

La incertidumbre económica se cierne sobre los empresarios estadounidenses, incluso en sectores tan arraigados como la agricultura. El impacto potencial de las políticas comerciales y migratorias de la administración Trump genera cautela y replanteamientos en las estrategias de crecimiento de muchas empresas.

Según la investigación publicada por The New York Times, Chris Bergen, propietario de Bergen’s Greenhouses, un negocio de invernaderos en el norte de Minnesota, se encuentra en una situación delicada apenas dos meses después del inicio del segundo mandato del presidente Trump.

Bergen’s Greenhouses, uno de los mayores productores de plantas de temporada, perennes y otras flores del país, enfrenta desafíos en múltiples frentes. La importación de turba de Manitoba, esencial para su producción, se ve amenazada por la incertidumbre en los precios debido a las posibles tarifas. Cada año, la empresa transporta más de seis millones de libras de este material, crucial para el cultivo de sus productos.

Otro factor preocupante es el costo de los maceteros de plástico importados de China, que podría aumentar si las tarifas se mantienen vigentes. Esta situación podría afectar significativamente los márgenes de ganancia de la empresa, ya de por sí ajustados. La industria de la floricultura, como otras, opera con márgenes competitivos, donde cualquier incremento en los costos de producción puede tener un impacto considerable.

Adicionalmente, la posible escasez de mano de obra debido a las políticas migratorias de Trump, que podrían afectar la renovación de visas temporales para trabajadores agrícolas, genera inquietud. La disponibilidad de trabajadores temporales es fundamental para el funcionamiento de muchas empresas agrícolas, especialmente durante las temporadas de mayor demanda.

Ante este panorama, Bergen ha decidido adoptar una postura prudente. “No estamos frenando por completo, pero estamos reduciendo la velocidad”, afirma Bergen, cuya familia ha estado al frente del negocio durante más de un siglo. Este enfoque refleja la cautela generalizada en el sector empresarial, donde la incertidumbre política y económica está frenando las inversiones y la expansión.

La Reserva Federal (Fed) está siguiendo de cerca esta situación, ya que la cautela empresarial es una de las principales preocupaciones para la economía. La Fed se encuentra en un momento económico complicado, sin precedentes claros, tratando de evaluar cuándo o si podrá volver a bajar las tasas de interés, con una inflación que aún supera su objetivo. Los informes empresariales advierten sobre posibles aumentos de precios y una desaceleración del crecimiento, efectos que aún no se reflejan completamente en los datos económicos oficiales. Los 12 presidentes regionales de la Fed mantienen un estrecho contacto con las empresas de sus distritos para comprender la evolución de las condiciones económicas. Este seguimiento local ha cobrado aún más importancia ante la creciente incertidumbre sobre el futuro económico.