Una menor de 7 años, cuyas iniciales son M.P.V.V., falleció durante su traslado en una ambulancia desde Huánuco a Lima, luego de que el Hospital Hermilio Valdizán ordenara su derivación a la capital para atención especializada. Según relató su madre, María Angélica Villar Pardave, el vehículo no contaba con oxígeno, elemento crítico para garantizar la estabilidad de la paciente.
De acuerdo con el testimonio de Villar Pardave, la niña ingresó inicialmente al nosocomio por convulsiones y “problemas en la cabeza”, pero fue rechazada sin recibir atención médica. “Nos mandaron de vuelta a casa”, afirmó. Cuatro días después, ante el agravamiento de los síntomas —incluyendo vómitos y negativa a comer—, la madre retornó al hospital, donde, según dijo, “recién tomaron interés” y ordenaron el traslado a Lima.
El hecho que desencadenó la indignación de la familia fue la condición de la ambulancia. “No tenía oxígeno. Mi hija se deterioró durante el viaje y murió antes de llegar”, declaró Villar Pardave. Los familiares exigen una investigación y responsabilizan directamente al hospital por la presunta desatención y las fallas logísticas.
Hasta el cierre de esta edición, el Hospital Hermilio Valdizán no se ha pronunciado sobre las acusaciones. Tampoco hay información oficial sobre los protocolos de traslado de pacientes o las condiciones de la ambulancia involucrada.




