Terremoto en Myanmar: El número de muertos supera los 1000 en vivo

El devastador terremoto que azotó Myanmar ha dejado una estela de destrucción y muerte, superando el millar de fallecidos y con una previsión de que la cifra real sea significativamente mayor. El seísmo, de magnitud 7.7, no solo afectó a Myanmar, sino que sus ondas expansivas se sintieron en varias naciones del sudeste asiático, incluyendo Bangladesh, Vietnam y partes de China. La tragedia ocurre en un momento crítico para Myanmar, ya que enfrenta una cruenta guerra civil desde el golpe militar de 2021.

Según el reportaje de The New York Times, la situación humanitaria es crítica, con informes de edificios derrumbados, infraestructuras dañadas y una respuesta de ayuda internacional que se ve complicada por las sanciones y la inestabilidad interna.

El terremoto ha exacerbado las ya precarias condiciones de vida de millones de personas en Myanmar, donde casi 20 millones ya sufrían de inseguridad alimentaria y falta de refugio, incluso antes del desastre natural. La dificultad para acceder a la información, debido a las restricciones impuestas por la junta militar, dificulta la evaluación completa de los daños y la coordinación de la ayuda humanitaria. El Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS) sugiere que la cifra de muertes podría superar los 10,000.

Mandalay, la segunda ciudad más grande de Myanmar, ha sido duramente golpeada. Los hospitales están saturados y los residentes se preparan para una prolongada escasez de energía y suministros. Los equipos de rescate luchan contra el tiempo para encontrar supervivientes entre los escombros, enfrentando la falta de equipos especializados y la lentitud en la llegada de asistencia. Se ha reportado una desesperada necesidad de maquinaria pesada y personal capacitado para las labores de rescate.

La respuesta internacional se ha puesto en marcha, con China e India enviando equipos de búsqueda y rescate, así como suministros de emergencia. Sin embargo, las sanciones internacionales impuestas a la junta militar, así como los desafíos logísticos y la burocracia, dificultan la llegada y distribución efectiva de la ayuda. La comunidad internacional se enfrenta a un dilema ético: cómo proporcionar asistencia humanitaria vital sin legitimar al régimen militar.

Además del impacto en Myanmar, el terremoto también provocó el colapso de un edificio en construcción en Bangkok, Tailandia, resultando en la muerte de varios trabajadores y dejando a otros atrapados bajo los escombros. Este incidente subraya la magnitud del temblor y su alcance regional. El gobierno tailandés ha movilizado equipos de rescate para buscar supervivientes en el lugar del derrumbe.

La situación en Myanmar plantea serias interrogantes sobre la capacidad de la junta militar para gestionar la crisis y mantener el poder. La combinación de desastre natural, guerra civil y aislamiento internacional crea un panorama sombrío para el país. La ayuda humanitaria y la presión internacional serán cruciales para aliviar el sufrimiento de la población y promover una transición hacia un gobierno más inclusivo y democrático. La ONU ha hecho un llamado urgente a la comunidad internacional para que brinde apoyo financiero y logístico a Myanmar.