El médico del Papa Francisco revela que estuvo al borde de la muerte en el hospital

La salud del Sumo Pontífice, de 88 años, ha generado preocupación global tras una reciente hospitalización que, según su equipo médico, estuvo cerca de tener un desenlace fatal. El Papa Francisco, quien ha liderado la Iglesia Católica desde 2013, enfrentó una grave crisis respiratoria derivada de una neumonía bilateral que puso en jaque su vida.

Según la investigación publicada por The New York Times, el equipo médico del Papa Francisco describe como un «milagro» su recuperación y alta del hospital Agostino Gemelli, aunque insisten en la necesidad de un cambio en sus hábitos para lograr una completa convalecencia.

Durante su hospitalización, el estado de salud del Papa Francisco se deterioró hasta el punto de temer por su vida. En un momento crítico, con la saturación de oxígeno peligrosamente baja, el pontífice reconoció su delicada situación, llegando a expresar su temor a morir. La firme decisión del Papa de evitar la intubación, un procedimiento que lo mantendría inconsciente, obligó al equipo médico a optar por un tratamiento farmacológico intensivo, con el riesgo potencial de dañar otros órganos vitales.

La gravedad de la situación llevó a momentos de tensión entre su círculo cercano. Ante la necesidad de aplicar tratamientos más agresivos, los médicos solicitaron autorización a la enfermera personal del Papa, quien tenía la potestad de tomar decisiones cruciales. Tras obtener su consentimiento, el tratamiento intensivo logró una respuesta positiva, aunque la crisis no había terminado.

Días después, un episodio de atragantamiento con comida regurgitada generó una nueva alarma. Los médicos actuaron rápidamente para despejar las vías respiratorias, temiendo una posible complicación en sus pulmones ya afectados. El Dr. Sergio Alfieri, líder del equipo médico, confesó haber temido lo peor en ese instante.

A pesar de los momentos críticos, el Papa Francisco logró superar la crisis. Tras 38 días de hospitalización, el Dr. Alfieri le dio el alta, instándole a descansar y recuperarse para aprovechar la oportunidad que se le había brindado. El Sumo Pontífice, conocido por su energía y compromiso con su labor pastoral, deberá ahora priorizar su salud y reducir su actividad, al menos temporalmente.

Este episodio de salud ha puesto de manifiesto la vulnerabilidad del líder de la Iglesia Católica, un hombre que, a pesar de su edad, ha mantenido un ritmo de trabajo intenso y una agenda repleta de compromisos a nivel global. La rápida recuperación del Papa Francisco ha sido recibida con alivio y esperanza por los fieles de todo el mundo, quienes ahora esperan verlo restablecido y retomando su labor al frente de la Iglesia. La salud del Papa siempre es un asunto de interés global, considerando su liderazgo espiritual y su influencia en temas sociales y políticos a nivel mundial.