El gobierno militar de Myanmar informa de casi 150 muertos tras un fuerte terremoto actualizaciones en vivo

Un devastador terremoto de magnitud 7.7 sacudió el centro de Myanmar el viernes, generando una onda expansiva que se sintió en gran parte del sudeste asiático y dejando tras de sí una estela de destrucción. Este sismo ocurre en una región ya marcada por la inestabilidad política y los conflictos internos, exacerbando una situación humanitaria preexistente. Las deficientes infraestructuras de la zona, unidas a las restricciones de información impuestas por la junta militar, complican enormemente las labores de rescate y la evaluación de los daños.

Según la investigación publicada por The New York Times, el gobierno militar de Myanmar reportó 144 fallecidos y 732 heridos, aunque la magnitud real de la tragedia aún es difícil de determinar debido al aislamiento del país.

En la vecina Tailandia, el terremoto también tuvo consecuencias trágicas. En Bangkok, a cientos de kilómetros del epicentro, el colapso de un rascacielos en construcción causó la muerte de al menos siete personas, mientras que decenas permanecen desaparecidas. Las imágenes de agua desbordándose de piscinas en las alturas de la capital tailandesa evidenciaron la fuerza del temblor, que se sintió en todo el país.

Ante la magnitud de la catástrofe, el portavoz militar de Myanmar, el general Zaw Min Tun, hizo un llamamiento a la comunidad internacional para que brinde ayuda, una solicitud inusual por parte de la junta, que enfrenta severas sanciones impuestas por Estados Unidos, Reino Unido y otros países. Este gesto sugiere que las autoridades anticipan un aumento significativo en el número de víctimas y la gravedad de los daños.

El Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS), que monitorea la actividad sísmica a nivel global, advirtió sobre la alta probabilidad de un elevado número de víctimas en Myanmar, debido a la vulnerabilidad de las viviendas a los terremotos. El USGS también alertó sobre el riesgo de deslizamientos de tierra, un peligro secundario común en este tipo de eventos sísmicos.

En Mandalay, la segunda ciudad más grande de Myanmar, el terremoto golpeó alrededor de las 12:50 p.m. hora local. Hospitales desbordados y víctimas siendo trasladadas en ambulancias, coches y motocicletas marcaron la respuesta inicial al desastre. Un trabajador de rescate en la ciudad reportó al menos 86 fallecidos. La situación en el Hospital General de Mandalay era crítica, con personal médico sobrepasado y pacientes huyendo a un estacionamiento cercano.

La tragedia se suma a los desafíos monumentales que enfrenta el régimen militar de Myanmar, que derrocó a un gobierno electo en un golpe de Estado en 2021. El conflicto civil en curso ya había dejado a millones de personas sin suficiente comida ni refugio, según datos de la ONU. La censura impuesta por la junta dificulta aún más la obtención de información precisa sobre la situación en las zonas afectadas.