Robo miserable: Perú cae ante Venezuela con polémica arbitral 

La peruana sumó una nueva derrota en su camino hacia la selección Mundial 2026, esta vez frente a Venezuela por 1-0 en Maturín. Más allá del resultado, lo que marcó el encuentro fue el cuestionado desempeño arbitral del chileno Cristián Garay, cuyas decisiones influyeron en momentos clave del partido.

El gol del triunfo vinotinto llegó a los 41 minutos de juego, cuando el árbitro sancionó un penal a favor de los locales tras una falta de Carlos Zambrano. Salomón Rondón transformó la pena máxima con un remate cruzado, imposible para Pedro Gallese. A poco de finalizar la primera parte, Perú pareció igualar el marcador con una buena definición de Bryan Reyna luego de un preciso centro de André Carrillo. Sin embargo, el VAR anuló el tanto por una presunta mano que no fue claramente evidenciada por las imágenes.

Durante el complemento, el equipo dirigido por Óscar Ibáñez intentó sin éxito revertir la situación. Con el ingreso de Gianluca Lapadula para acompañar a Paolo Guerrero en el ataque, Perú ganó presencia ofensiva, aunque se encontró con una defensa venezolana firme y un arquero Romo atento. Las polémicas volvieron a surgir cuando los jugadores peruanos reclamaron dos manos en el área rival que no fueron sancionadas. La falta de revisión en el VAR aumentó los ánimos tanto en el campo como en el banquillo nacional.

Los cambios en ambos equipos no alteraron el resultado. Venezuela supo administrar su ventaja con oficio, apoyado también en una permisividad arbitral que contrastó con el rigor mostrado hacia los peruanos. Zambrano, Aquino y Flores fueron amonestados, mientras que acciones similares del conjunto local no recibieron el mismo criterio.

Con este resultado, Perú se mantiene en el fondo de la tabla de posiciones y complica seriamente sus posibilidades de llegar al Mundial. La falta de contundencia en ataque y los errores arbitrales suman a una campaña irregular que ya genera críticas en la interna del equipo.

La próxima fecha será crucial para una selección que necesita más que nunca reencontrarse con su juego y recuperar la confianza. Mientras tanto, la polémica por el arbitraje sigue abierta.