La interferencia extranjera se ha convertido en una preocupación creciente en las democracias occidentales, y Canadá no es una excepción. Las recientes revelaciones sobre la presunta injerencia india en la política canadiense han provocado una tormenta política, poniendo en el punto de mira al líder conservador Pierre Poilievre, justo cuando se prepara para desafiar al Primer Ministro Mark Carney en las próximas elecciones generales. Recordemos que la seguridad nacional de Canadá ha sido objeto de intenso debate desde la publicación del informe de la Comisión Rouleau en 2023, que analizaba la respuesta del gobierno a las protestas del “Convoy de la Libertad”.
Según la investigación publicada por The New York Times, agentes indios supuestamente movilizaron fondos y apoyo en 2022 para Pierre Poilievre, el líder del Partido Conservador, durante la contienda por el liderazgo del partido. Estas acusaciones, provenientes de fuentes de inteligencia, han sacudido el panorama político canadiense, especialmente porque Poilievre se perfila como el principal contendiente contra el Primer Ministro Mark Carney.
La información, que comenzó a circular el martes, sugiere que agentes y representantes de la India trabajaron para fortalecer la campaña de Poilievre en la carrera por el liderazgo conservador de 2022, la cual finalmente ganó. Funcionarios de inteligencia canadienses han afirmado que no hay evidencia que sugiera que Poilievre o su círculo cercano tuvieran conocimiento de esta presunta injerencia. Este incidente se produce en un contexto de crecientes tensiones diplomáticas entre Canadá e India, especialmente después del asesinato de Hardeep Singh Nijjar en junio de 2023, que tensó aún más las relaciones bilaterales.
Aunque la supuesta interferencia no parece haber alterado el resultado de la votación, donde Poilievre obtuvo una victoria aplastante con el 68% de los votos en la primera ronda, ha reavivado las preguntas sobre su negativa a obtener la autorización de seguridad necesaria para recibir informes clasificados sobre la injerencia extranjera en Canadá. Es crucial señalar que la ley de Seguridad de la Información de Canadá, reformada en 2019, obliga a los líderes de los partidos a recibir información clasificada sobre amenazas a la seguridad nacional, a menos que exista una justificación válida.
Poilievre se ha mantenido firme en su decisión, argumentando que obtener dicha autorización limitaría su capacidad para hablar abiertamente sobre estos temas en el ámbito público. Sin embargo, esta postura ha generado críticas y sospechas, alimentadas ahora por las revelaciones sobre la supuesta injerencia india. Fuentes cercanas al Partido Conservador han indicado que la negativa de Poilievre se debe a una desconfianza inherente en el “establishment” de seguridad, al que considera politizado.
El periódico “The Globe and Mail” fue el primero en informar sobre esta supuesta intromisión, señalando que los funcionarios de inteligencia canadienses no informaron a Poilievre sobre la injerencia india en 2022 debido a su falta de autorización de seguridad. Este hecho ha sido objeto de controversia, con expertos en seguridad argumentando que la falta de acceso a información clasificada pone en desventaja a Poilievre en materia de seguridad nacional.
Una investigación pública de un año sobre la injerencia extranjera en la política canadiense identificó a la India como uno de los principales actores, junto con China, afirmando que apoyó a candidatos considerados pro-India. De hecho, un informe de inteligencia publicado el año pasado mencionaba específicamente la injerencia de India en una carrera por el liderazgo del Partido Conservador de Canadá. La revelación de estas acciones ha llevado a un llamado a una mayor transparencia y rendición de cuentas en las relaciones exteriores de Canadá, particularmente en lo que respecta a la influencia extranjera en el proceso democrático del país.



