La noche del 24 de marzo, tras varios días de intensa labor de inteligencia, la Policía Nacional del Perú (PNP) logró la captura de Mariano Antonio Altamirano Ramos, de 21 años, señalado como el autor material del asesinato de Paul Flores, conocido como ‘Ruso’, vocalista principal de la reconocida orquesta de cumbia Armonía 10. La detención se realizó en un inmueble ubicado en el cruce de la avenida Naranjal con el jirón Yunques, en el límite entre los distritos de San Martín de Porres y Los Olivos, en Lima Metropolitana.
Altamirano, más conocido por su alias ‘Mariano’, era uno de los principales objetivos de la División de Investigación Criminal (Dirincri), al ser considerado un sicario de alto perfil dentro de la estructura de la organización criminal Los Injertos del Cono Norte, liderada por Erick Moreno, alias ‘El Monstruo’. “Se trataba de un delincuente con funciones clave en la banda: marcaje, reglaje y ejecución de atentados extorsivos”, indicó un vocero de la PNP durante la presentación del caso. Según Analí Espinoza para Infobae
Detalles del operativo y la captura
La captura de Altamirano no fue fortuita. Horas antes, agentes de la Policía habían intervenido a tres sujetos vinculados a la misma organización criminal, quienes terminaron revelando el paradero del sicario. Estas detenciones fueron fundamentales para cerrar el cerco sobre ‘Mariano’, quien se encontraba oculto y armado.
Durante el registro de su captura, las cámaras de los noticieros registraron el instante en que los efectivos policiales hallan un arma de fuego escondida entre las ropas del detenido. “El sujeto no opuso resistencia, pero se encontraba en actitud vigilante, armado y con la intención de huir”, afirmaron fuentes policiales. Altamirano fue el quinto integrante de la banda detenido en relación con el atentado perpetrado el 16 de marzo contra el bus de la orquesta Armonía 10, en San Juan de Lurigancho, ataque que terminó con la vida de Paul Flores.
La trayectoria delictiva de ‘Mariano’
Mariano Altamirano no era un desconocido para las autoridades. “Tiene antecedentes por robo de vehículos de alta gama, extorsión, y ya había sido detenido en otras ocasiones por delitos graves”, detalló un investigador policial. Su rol dentro de Los Injertos del Cono Norte iba más allá del sicariato; también se encargaba de identificar y seguir a posibles víctimas de extorsión, incluidos empresarios y agrupaciones musicales populares.
En el caso específico de Armonía 10, la Policía ha señalado que el atentado habría sido parte de una campaña de amenazas y extorsiones para obligar a la orquesta a pagar “cupos” por operar en determinados distritos de Lima.
Allanamiento en la vivienda del sospechoso
Luego de su detención, Altamirano fue trasladado hasta su vivienda en la urbanización La Libertad, distrito de Comas. El operativo de allanamiento, dirigido por la Fiscalía y ejecutado por la PNP, permitió encontrar evidencia adicional sobre sus actividades criminales.
Uno de los hallazgos más relevantes fue una caja de delivery de color verde, que habría sido utilizada como camuflaje para desplazarse sin levantar sospechas en zonas vigiladas. “Utilizaba esta modalidad para moverse armado sin levantar alertas entre los vecinos o las patrullas”, explicó un agente.
¿Quiénes delataron a ‘Mariano’?
La pista definitiva que llevó a la captura del presunto sicario vino de la confesión de Jorge Reyes, alias ‘Jorgito’, de 27 años, detenido horas antes en la avenida Metropolitana. Reyes, capturado mientras conducía un vehículo Toyota Yaris gris oscuro, presuntamente utilizado para seguir al bus de la orquesta, portaba drogas, municiones y un celular con información sensible.
“Fue Reyes quien confesó la participación directa de Mariano en el asesinato del cantante y aportó datos sobre su paradero”, confirmó un alto mando de la PNP.
De forma paralela, la Policía también capturó a otros dos miembros de la organización criminal: Berly Apaza, alias ‘Berly’, de 29 años, y Constantino Carrión, alias ‘Tino’. Apaza fue intervenido en la urbanización Libertad, mientras intentaba escapar, y tenía en su poder drogas y municiones. Carrión fue detenido en un inmueble del jirón Dos de Mayo, donde se incautó una pistola Glock sin número de serie, 63 municiones y tres celulares.
Todos los capturados fueron trasladados a la sede de la Dirincri y permanecerán bajo investigación por los delitos de homicidio calificado, tenencia ilegal de armas y tráfico ilícito de drogas.
Avance contra la criminalidad organizada
Con estas detenciones, las autoridades consideran que se ha dado un golpe contundente a la organización criminal ‘Los Injertos del Cono Norte’. “Este es un paso clave en la desarticulación de una banda que opera con extrema violencia y que ha convertido el sicariato y la extorsión en su modo de vida”, expresó el general Óscar Arriola, jefe de la Dirincri.
No obstante, se indicó que las investigaciones continúan, y que en los próximos días podrían realizarse nuevas capturas vinculadas al mismo caso. Además, se está evaluando si la banda tiene conexiones con otros grupos criminales que operan en Lima y el norte del país.
El caso de Paul Flores ha causado una profunda conmoción en el país, al tratarse de un artista querido y reconocido en todo el Perú. Su muerte, en el contexto de un ataque armado, ha vuelto a poner en la agenda pública la creciente inseguridad que se vive en varias ciudades, donde bandas organizadas se disputan el control de negocios mediante el miedo y la violencia.
Una sociedad en alerta
La ciudadanía ha expresado su indignación por este asesinato, que simboliza la impunidad con la que operan muchas bandas en el Perú. Desde el Congreso hasta gremios culturales y artísticos, se han elevado voces exigiendo mayor presencia policial, reformas al sistema judicial y un plan integral para combatir el crimen organizado.
Mientras tanto, la familia de Paul Flores ha solicitado justicia y protección, temiendo posibles represalias. “No queremos que su muerte quede impune, pedimos que se castigue con todo el peso de la ley a los responsables”, declaró uno de sus familiares a medios locales.
La muerte del ‘Ruso’ de Armonía 10 no solo enluta a la música peruana, sino que evidencia la vulnerabilidad de figuras públicas frente al crimen organizado. La captura de ‘Mariano’ es solo el inicio de un proceso judicial que deberá esclarecer todas las responsabilidades detrás de este lamentable suceso.




