El botón oculto en los cajeros automáticos que puede recuperar tu tarjeta al instante

Cuando un cajero automático retiene una tarjeta, la situación puede volverse angustiante y generar incertidumbre. Sin embargo, lo que muchos desconocen es que existe una función poco visible en algunos cajeros que permite notificar inmediatamente al banco y activar un protocolo de recuperación rápida, evitando trámites largos o visitas innecesarias a una sucursal. Así lo explica Juan José Ríos Arbeláez en un informe especial para Infobae, en el que destaca la importancia de este botón poco conocido pero esencial.

En la actualidad, los cajeros automáticos están equipados con múltiples mecanismos de seguridad diseñados para proteger a los usuarios frente a intentos de fraude, mal funcionamiento del sistema o intentos de manipulación. “La retención de una tarjeta no siempre responde a un fallo técnico; en ocasiones puede estar relacionada con mecanismos de seguridad ante posibles fraudes”, advierte el artículo. Según Juan José Ríos Arbeláez para Infobae.

¿Por qué los cajeros retienen tarjetas?

Existen diversas razones por las que un cajero puede bloquear una tarjeta. Entre las más comunes están: ingreso incorrecto del PIN en múltiples intentos, vencimiento del plástico, reportes previos por robo o pérdida, fallos en la lectura del chip, o incluso sospechas de clonación. Frente a cualquiera de estos escenarios, el cajero actúa como barrera de protección y bloquea la tarjeta para evitar un uso indebido.

Pero lo que pocos usuarios saben es que muchos cajeros disponen de un botón —físico o en la pantalla— que permite notificar de inmediato al banco sobre la retención de la tarjeta, activando un protocolo que puede resolver el problema en cuestión de minutos.

¿Dónde encontrar este botón y cómo funciona?

La ubicación y visibilidad del botón varía según la red de cajeros o el banco, pero suele aparecer en la pantalla una vez que el sistema ha detectado una retención. En algunos modelos, el mensaje aparece junto a otras opciones como “Cancelar”, “Ayuda” o “Reintentar”.

“Este botón no siempre está claramente visible. Algunos usuarios lo pasan por alto, pensando que deben acudir directamente a una sucursal”, señala el informe.

Al presionar esta opción, el cajero envía automáticamente una alerta al sistema del banco, lo que puede permitir al personal desbloquear la tarjeta de manera remota o redirigirla a una sucursal específica para su retiro posterior. En ciertos casos, incluso es posible recuperar la tarjeta en el mismo cajero si se autoriza la liberación inmediata.

¿Qué pasa si no se presiona el botón?

Ignorar esta opción puede significar una espera prolongada. Sin el reporte automático, el banco no tiene forma de identificar rápidamente el incidente, y el cliente deberá iniciar un reclamo a través del servicio de atención telefónica o acudir presencialmente a una oficina.

Este proceso puede tomar varios días, ya que el banco deberá verificar manualmente los registros del cajero, comprobar la identidad del cliente y decidir si se emite una nueva tarjeta o se devuelve la retenida.

“La diferencia entre presionar o no este botón puede representar días de espera o una solución inmediata”, explica Ríos Arbeláez.

Recomendaciones de seguridad al usar un cajero automático

Además del uso del botón de notificación, los expertos recomiendan una serie de buenas prácticas para prevenir incidentes en los cajeros automáticos:

  • Nunca aceptar ayuda de desconocidos, especialmente si el cajero presenta problemas.
  • Evitar decir en voz alta el monto a retirar o cualquier otro dato sensible.
  • Cubrir el teclado al ingresar el PIN, para evitar que cámaras ocultas o personas lo observen.
  • No solicitar recibo, salvo que sea estrictamente necesario, ya que puede contener información financiera que podría ser usada por delincuentes.

El peligro de los recibos olvidados

Una práctica aparentemente inofensiva, como pedir y dejar un recibo en el cajero, también puede poner en riesgo la seguridad del usuario. “Los recibos pueden contener detalles sensibles como el saldo disponible, el número parcial de la cuenta o el horario de la transacción”, señala el informe.

En caso de caer en manos equivocadas, esta información puede ser utilizada para diseñar fraudes o estafas personalizadas. Por ello, la recomendación general es no solicitar recibo, y en caso de hacerlo, destruirlo de inmediato.

Tecnología y seguridad al servicio del usuario

La evolución de los cajeros automáticos no solo ha estado enfocada en facilitar las transacciones bancarias, sino también en robustecer la seguridad del sistema. Actualmente, muchos cajeros cuentan con sensores que detectan dispositivos fraudulentos como skimmers, cámaras de seguridad en tiempo real, y sistemas que bloquean automáticamente la tarjeta si se sospecha una actividad inusual.

Ante un incidente, la velocidad de respuesta es clave para evitar consecuencias mayores, por lo que usar el botón de notificación es una herramienta esencial que muy pocos conocen y muchos ignoran.

¿Qué hacer si el cajero no tiene esta opción?

Si el cajero no presenta en pantalla el botón o mensaje de notificación, la recomendación inmediata es contactar directamente al servicio de atención al cliente del banco. Algunos bancos también permiten realizar este tipo de reportes a través de sus aplicaciones móviles o páginas web oficiales.

En todos los casos, es vital tener a mano el número del cajero, la hora del incidente y los datos de la cuenta, para facilitar la intervención del banco.

Una función poco conocida, pero muy útil

La existencia de este botón en el cajero automático representa una herramienta clave para responder de forma inmediata ante un contratiempo que puede convertirse en un verdadero dolor de cabeza si no se actúa con rapidez.

“Se trata de un recurso que muchos usuarios ignoran, pero que puede marcar la diferencia entre resolver un problema en minutos o tener que esperar varios días y realizar trámites adicionales”, concluye el artículo de Infobae.

Los usuarios deben estar atentos a estas opciones en pantalla y familiarizarse con el funcionamiento de los cajeros automáticos de su entidad bancaria, para actuar con rapidez y seguridad ante cualquier eventualidad.