Keny Rosado/La Unión.- Las intensas precipitaciones en las zonas altoandinas están causando graves daños en la infraestructura vial de la región. Esta vez, la carretera Licayacu-Morca, en el distrito de Llata, provincia de Huamalíes, región Huánuco, ha sufrido un colapso significativo, dejando incomunicadas a varias comunidades que dependen de esta vía para su movilidad diaria.
El deslizamiento y deterioro de la plataforma han obligado a los transportistas a buscar rutas alternas. Sin embargo, estas también están siendo afectadas por las incesantes lluvias, lo que incrementa el riesgo para los pasajeros y conductores que transitan la zona. Los constantes derrumbes y el mal estado de los caminos ponen en peligro a quienes deben movilizarse diariamente por estas rutas.
Ante esta situación crítica, los pobladores y transportistas exigen la intervención inmediata de las autoridades para reparar la carretera y garantizar la seguridad de quienes transitan por ella. La falta de mantenimiento y respuesta rápida agrava la crisis, dejando en evidencia la necesidad de mayor inversión en infraestructura vial en regiones vulnerables a fenómenos climáticos extremos.




