La UE desafía a Trump acusando a Apple y Google de prácticas desleales

La regulación tecnológica en la Unión Europea se intensifica, marcando un punto de inflexión en las relaciones transatlánticas. Bruselas busca imponer cambios significativos en el modelo de negocio de gigantes como Apple y Google, desafiando incluso la posible oposición de la administración Trump. Este movimiento subraya el creciente interés de la UE en proteger la competencia justa en el mercado digital, una prioridad que se ha vuelto aún más crucial en la era de la globalización tecnológica y la dependencia de servicios digitales.

Según la investigación publicada por The New York Times, la Comisión Europea, brazo ejecutivo del bloque de 27 naciones, ha dictaminado que Apple y Google han transgredido la Ley de Mercados Digitales (DMA) de 2022, una legislación diseñada para garantizar la igualdad de condiciones en la economía digital europea.

La Comisión Europea ha emitido un veredicto preliminar en el que acusa a Google de abusar de su posición dominante en el mercado de motores de búsqueda para favorecer sus propios servicios, lo que perjudica a otras empresas online. Esta práctica, según la Comisión, otorga a Google una ventaja injusta. Además, la investigación se centra en las restricciones impuestas por Google en su tienda de aplicaciones, Google Play, que limitan las opciones de los desarrolladores para ofrecer sus productos a los usuarios. Recordemos que la DMA, aprobada en 2022, busca precisamente evitar este tipo de prácticas anticompetitivas.

En el caso de Apple, la Comisión exige que facilite la interoperabilidad de sus dispositivos, como auriculares y relojes inteligentes, con el sistema operativo móvil iOS. Esta medida pretende fomentar la innovación y la competencia en el mercado de dispositivos conectados, permitiendo a los fabricantes ofrecer alternativas más atractivas para los consumidores. Es importante recordar que la interoperabilidad es un principio clave de la DMA, que busca garantizar que los usuarios puedan elegir libremente entre diferentes servicios y dispositivos.

Teresa Ribera, vicepresidenta ejecutiva de la Comisión Europea a cargo de la política de competencia, ha enfatizado que todas las empresas que operan en la UE, independientemente de su lugar de constitución, deben cumplir con las normas comunitarias, incluida la Ley de Mercados Digitales. Ribera ha añadido que estas decisiones son simplemente la implementación de la ley, señalando la firmeza de la Comisión en su compromiso con la regulación del mercado digital.

El alcance de la DMA es considerable, ya que afecta a empresas con una capitalización de mercado superior a los 75.000 millones de euros y que ofrecen servicios clave como redes sociales, buscadores y plataformas de publicidad online. Las posibles sanciones por incumplimiento pueden alcanzar hasta el 10% de la facturación global de la empresa infractora, una señal clara de la seriedad con la que la UE aborda la regulación del sector tecnológico. Este movimiento estratégico de la UE se produce en un contexto de creciente preocupación por la concentración de poder en manos de unas pocas empresas tecnológicas, lo que ha llevado a un debate global sobre la necesidad de una mayor regulación y control.