¿Qué es el Tren de Aragua?

La criminalidad transnacional ha escalado a nuevas dimensiones con la creciente influencia de organizaciones como el Tren de Aragua, originario de Venezuela. La reciente orden ejecutiva del expresidente Trump, emitida el sábado, invocando la Ley de Enemigos Extranjeros, ha puesto en el punto de mira a ciudadanos venezolanos mayores de 14 años vinculados a esta banda, catalogándolos como «Enemigos Extranjeros» susceptibles de ser aprehendidos, detenidos, asegurados y expulsados.

Según la investigación publicada por The New York Times, esta medida, aunque rápidamente impugnada en los tribunales, refleja una creciente preocupación entre los funcionarios estadounidenses sobre el alcance y la peligrosidad del Tren de Aragua durante el último año.

La administración Biden, en 2024, ya había designado al Tren de Aragua como una organización criminal transnacional. A su vez, el Departamento de Policía de Nueva York ha destacado su actividad en la Costa Este, mientras que la administración Trump, ya en enero, inició el proceso para designarla como organización terrorista extranjera. Esta designación podría facilitar la imposición de sanciones económicas y restricciones de viaje contra sus miembros y colaboradores.

El origen del Tren de Aragua se encuentra en la prisión de Tocorón, ubicada en el estado Aragua, Venezuela. Allí, sus líderes transformaron el centro penitenciario en una especie de mini-ciudad con piscina, restaurantes e incluso un zoológico. Se reporta que grababan ejecuciones y torturas para mantener el control sobre los demás reclusos, demostrando una crueldad y capacidad de dominio excepcionales.

El contexto de crisis económica y la creciente represión bajo el gobierno de Nicolás Maduro en Venezuela han proporcionado un terreno fértil para la expansión del Tren de Aragua. La organización se aprovechó de la vulnerabilidad de los migrantes, extendiendo su influencia a otras regiones de Latinoamérica y consolidándose como una de las organizaciones criminales más violentas y notorias de la región. Sus actividades principales incluyen el tráfico sexual, el tráfico de personas y el narcotráfico, generando un impacto devastador en las comunidades afectadas.

En 2022, funcionarios colombianos acusaron al Tren de Aragua de al menos 23 asesinatos, tras el hallazgo de restos humanos en bolsas. Miembros presuntos también han sido arrestados en Chile y Brasil, donde la banda se ha aliado con el Primeiro Comando da Capital (PCC), una de las mayores organizaciones criminales de ese país. Esta alianza estratégica representa un desafío aún mayor para la seguridad regional, debido a la mayor capacidad operativa y alcance geográfico que adquiere el Tren de Aragua.