La posible tregua en Ucrania se vislumbra en el horizonte, con el presidente ruso Vladimir Putin expresando un apoyo preliminar a una propuesta de alto el fuego de 30 días originada entre Estados Unidos y Ucrania. Sin embargo, este respaldo inicial está condicionado a la resolución de varias “preguntas” pendientes, lo que señala la complejidad inherente a las negociaciones de paz.
Según la investigación publicada por The New York Times, mientras funcionarios estadounidenses y rusos se preparaban para reunirse en Moscú, un alto funcionario ruso insinuó que el Kremlin podría rechazar la propuesta de un cese al fuego de 30 días en Ucrania, pero agregó que el presidente Vladimir V. Putin tendría más que decir sobre el asunto más tarde en el día.
El Kremlin, a través de su portavoz Dmitri S. Peskov, ha subrayado que cualquier respuesta definitiva a la propuesta de alto el fuego se emitirá solo tras un diálogo bilateral con Estados Unidos, donde los funcionarios americanos deberán detallar el plan. Este enfoque cauteloso refleja la postura estratégica de Rusia de evaluar minuciosamente todos los aspectos antes de comprometerse. El encuentro en Moscú cobra aún más relevancia dado el anuncio del presidente Trump de su intención de conversar directamente con Putin esta semana, lo que sugiere una mediación activa de EE.UU. en el conflicto.
En el frente militar, las fuerzas de Moscú han intensificado su campaña para expulsar a las fuerzas ucranianas de la región de Kursk en Rusia, una zona fronteriza que las tropas de Kyiv ocuparon en una incursión sorpresa el pasado agosto. El Ministerio de Defensa ruso afirma haber recuperado Sudzha, el principal centro poblacional de la región capturado por Ucrania el año anterior. No hubo comentarios inmediatos del ejército de Ucrania.
Este contexto se complica aún más por las acciones del gobierno de Trump, que ha decidido congelar temporalmente la inteligencia y la asistencia militar estadounidense a Ucrania, generando tensión en Kyiv. Sin embargo, tras conversaciones con funcionarios ucranianos en Arabia Saudí, la administración Trump anunció que reanudaría la asistencia. A pesar de las recientes ganancias territoriales rusas en la región de Kursk, los avances en el Donbás, en el este de Ucrania, se han estancado.
Steve Witkoff, enviado de Trump para Oriente Medio, ha surgido como un interlocutor clave con Rusia. Witkoff se reunió con Putin durante más de tres horas el mes pasado y es posible que se reúnan de nuevo. Mientras tanto, el presidente ucraniano Volodymyr Zelensky lamentó la falta de una respuesta significativa por parte de Rusia a la propuesta de alto el fuego respaldada por Estados Unidos. Afirmó que Rusia busca prolongar la guerra y posponer la paz el mayor tiempo posible, y expresó su esperanza de que la presión de Estados Unidos sea suficiente para obligar a Rusia a poner fin a la guerra.
Paralelamente, las fuerzas rusas lanzaron 117 drones y un misil balístico contra Ucrania durante la noche, según la Fuerza Aérea ucraniana, activando alertas de ataque aéreo en todo el país. Las autoridades ucranianas informaron de cinco muertos y 28 heridos en los ataques.



